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El protector solar, un hábito en tu rutina diaria

Te lo recordamos: el uso de protección solar debe ser parte de nuestra rutina diaria. Pocos son los que usan protector solar todo el año. Con la llegada de las bajas temperaturas y los días nublados y lluviosos, se nos olvidan los efectos dañinos del sol y la necesidad de protección sea cual sea la estación del año.

Aunque es verdad que en invierno la radiación solar es menor, obviamente existe, el sol está ahí, y sus efectos pueden ir acumulándose sobre la piel, provocando, cuando menos, fotoenvejecimiento y otros daños, como manchas solares y, en el peor de los casos, cáncer de piel.

Y es que, efectivamente siempre hemos asociado la protección solar con el verano, el calor, la playa y la piscina. ¡Un gran error!  Los rayos solares atraviesan las nubes, que no suponen ninguna barrera para ellos. Aunque no percibamos su calor, la radiación nos afecta igualmente. En este sentido, la Asociación Española Contra el Cáncer advierte sobre la “importancia de tomar conciencia de que la radiación solar también afecta durante los meses de invierno y no depende de la temperatura ambiente”.

El sol es muy necesario en nuestra rutina

Por tanto, el consejo de El Boticario en Casa es usar protección solar siempre, que forme parte de vuestra rutina diaria. En especial, las personas de piel clara, que son más sensibles al sol y los niños, que tienen una piel muy delicada. No hay que olvidar que la piel tiene memoria, por tanto, adquirir buenos hábitos de fotoprotección solar desde la infancia es invertir en salud.

Protector solar en la nieve | El Boticario en casa

También es interesante apuntar que el sol es muy necesario en nuestro día a día: nos ayuda a sintetizar la vitamina D, indispensable para absorber correctamente el calcio y fortalecer los huesos. Además, estimula la producción de linfocitos, dilata los vasos sanguíneos por lo que podría ayudar a reducir la presión arterial, mejora el aspecto de la piel y produce sensación de bienestar.

El uso de protección solar en la nieve

Y ¿Qué hacer cuándo practicamos deporte de nieve? La AECC destaca que “la nieve refleja el 80% de la radiación solar, por lo que en los deportes de nieve se incrementan sustancialmente los rayos ultravioletas que se reciben”.

No solo hay que usar protector facial, también debemos utilizar protectores labiales, puesto que su piel es mucho más fina, se deshidratan y pueden agrietarse, provocando heridas muy dolorosa, Y, por supuesto, siempre que sea necesario ha de repetirse la aplicación. Del mismo modo hemos de actuar con las manos, además de protegerlas, debemos usar cremas hidratantes para las manos.

Y no nos olvidemos de los ojos: lo más adecuado es usar gafas de sol que protejan tanto de los rayos UVA como de los UVB, así evitaremos daños en la retina.

Asimismo, es altamente recomendable aplicar la protección solar 15 minutos antes de salir a la nieve y llevarla encima, de tal forma que podamos renovar la aplicación cada dos horas aproximadamente.

Protector solar facial | El Boticario en casa

Para completar la protección, hay que adoptar otras medidas como el uso de casco o bragas alrededor del cuello y no usar manga corta, aunque la temperatura sea estupenda.

Pero ¿Qué factor de protección es el recomendado?

El mínimo factor de protección solar recomendado es de 30 SPF. Sin embargo, en líneas generales, la mejor sería la SPF50. Además, es aconsejable usar para los niños cremas con protección máxima, hipoalergénicas y sin parabenos, que cuidan de su piel más fina y sensible.

Por último, es necesario recordar que dermatólogos y farmacéuticos coinciden en que el mejor antiarrugas es la protección solar, porque está claro: el sol es el máximo responsable del envejecimiento de la piel.

Realizar una buena elección del protector solar es muy importante: ten muy en cuenta el tipo de filtros y la calidad de la crema solar que eliges.

Y recuerda: en nuestra parafarmacia online disponemos de una amplia variedad de cremas y protectores solares que puedes usar este invierno.

En Navidades es difícil mantener el peso con las numerosas comidas navideñas

Disfruta de las comidas navideñas sin descuidar tu peso

Aunque un año tras otros por estas fechas nos proponemos no coger kilos y estar atentos con la infinidad de reuniones, comilonas incluidas, a las que estamos convocados, casi todos caemos en la tentación. ¡No es para menos!  Hay que estar hecho de un material muy especial para decir no a esos sabrosos aperitivos, esos platos deliciosos a la vez que calóricos, esas mesas repletas de dulces o esos novedosos cócteles.

Y llegados a este punto nos preguntamos: ¿es posible disfrutar de las comidas navideñas sin descuidar el peso? Esta temporada navideña sí que va a ser posible, gracias a los consejos de la prestigiosa Clínica Mayo.

Consejos de una de las más prestigiosas instituciones médicas del mundo

La Clínica Mayo es una institución médica norteamericana, reconocida recientemente por US News & World Report como el hospital número 1 en general y el mejor clasificado en doce especialidades. Cuenta con una sección dedicada al estilo de vida saludable y sus investigaciones al respecto son muy respetadas en todo el mundo.

Por tanto, ¿qué mejor idea que seguir los consejos de la Clínica Mayo para mantener nuestro peso estas fiestas?

Comidas navideñas | El Boticario en casa

En principio, el famoso centro médico nos dice que las personas aumentan un promedio de 500 gramos a 1 kilo durante las fiestas navideñas, y un poco más aquellos que tienen sobrepeso o son obesos. Sin embargo, añade, “con la fórmula adecuada para tu cuerpo y tu estilo de vida, puedes evitar aumentar de peso, mientras disfrutas de lo mejor de la Navidad, ¡incluidos algunos dulces!”.

Recomendaciones de los expertos de la Clínica Mayo

Saborea la comida de Navidad

Según la institución médica: “Mientras que las estrategias comunes para bajar de peso se enfocan en evitar ciertos alimentos, la restricción de alimentos, especialmente durante los momentos de celebración, puede ser contraproducente y provocar que termines comiendo en exceso”. Y aconseja sobre las comidas navideñas: “Saborear y disfrutar de los alimentos. Cuanto más disfrutes de la comida que comes, mayor será la probabilidad de que te sientas satisfecho con menos cantidad”. ¡Te encanta este consejo! ¿Verdad?

Concéntrate en las porciones

Aquí la Clínica Mayo nos ofrece un sabio y útil consejo: “No necesitas alterar cada receta o plato favorito de la familia. En lugar de sacrificar el sabor de tu clásico estofado o de las famosas galletas de la abuela, tan solo presta atención a cuánta hambre tienes o qué tan lleno estás durante cada comida y sé consciente de las porciones que estás sirviendo”. Estupenda idea para mantener el peso en Navidad.

Disfrutar de las recetas navideñas | El Boticario en casa

No te compliques la vida

Relájate, olvida las largas listas de «lo que debo hacer» y «lo que nunca debo hacer». Esta Navidad opta por una estrategia más sencilla, donde desaparezcan los refrescos azucarados, los desayunos ricos en proteínas o acudir uno o dos días a la semana al gimnasio. “Establecer una meta alcanzable durante la apretada agenda de la temporada navideña aumentará la probabilidad de que la puedas lograr y de que te sientas orgulloso de ello”.

Incorpora el ejercicio

Equilibrar las calorías consumidas en las comidas navideñas con las que quemas es clave para mantener el peso. Así que, “aprovecha los alimentos que consumas, que naturalmente te darán más energía, para moverte (la famosa subida de azúcar)”. Además, practica deportes de invierno, disfruta de la nieve o pasea en familia por senderos. No es solo hacer ejercicio, “sino también crear recuerdos”.

Paseos en familia en Navidad | El Boticario en casa

Reflexiona y repite

“Mantener el peso es cuestión de equilibrio y encontrar el tuyo llevará tiempo. No dejes que los retrocesos te desalienten. En cambio, haz que ser consciente se convierta en un hábito. Dedica tiempo a reflexionar, meditar y escribir en un diario sobre tus progresos y experiencias. Con el tiempo, notarás patrones que te ayudarán a averiguar qué puedes mantener y qué debes cambiar”.

¡Magníficas propuestas para vivir unas Navidades sin agobios y sin mirar la báscula de reojo!

Disfruta de las tradiciones navideñas | El Boticario en casa

El Boticario en Casa te ofrece un último consejo para esta Navidad: disfruta estas fiestas navideñas al máximo con tu familia, recuerda divertirte. Saborea cada momento, cada reunión y cada comida, porque como bien apuntan estos expertos, “las comidas se convierten en tradiciones por una simple razón: pueden crear momentos que recordarás durante años”.

 

En España, entre el 10% y 20% de los niños sufre dermatitis atópica.

Todo sobre la dermatitis atópica

De las consultas más comunes que se abordan en una farmacia o parafarmacia destacan las cuestiones relativas a la dermatitis atópica. ¿Qué es la dermatitis atópica? ¿por qué se produce? ¿Qué le pasa a mi piel? ¿Cuál es el tratamiento? Y es que esta enfermedad preocupa mucho a las personas que la sufren, no en vano también se encuentra entre las principales razones de visita al dermatólogo.

Sobre este asunto, el periódico La Vanguardia recogía en un reportaje que, según datos del XII Congreso Mundial de Dermatología Pediátrica, “la dermatitis atópica se ha incrementado en los últimos 30 años entre un 200 y un 300 por cien. Estamos hablando de que en España entre el 10% y 20% de los niños sufren esta enfermedad”.

Efectivamente, los niños son los más afectado por la dermatitis atópica, pero ¿qué es? La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica y recurrente de la piel que cursa en brotes. Esta patología suele iniciarse en el primer año de vida y más frecuentemente a partir del segundo mes. Sus brotes habitualmente van disminuyendo con los años, aunque también pueden continuar hasta la edad adulta. Los lactantes la sufren más en la cara, extremidades y dorso de los pies, mientras que en los adultos aparecen más en las zonas traseras de las rodillas, la parte interna de los codos y el cuello.

La dermatitis atópica suele iniciarse en el primer año de vida y más frecuentemente a partir del segundo mes.

Los lactantes suelen sufrir la dermatitis atópica en la cara, extremidades y dorso de los pies.

A pesar de estos datos, todavía existen muchas incógnitas respecto a esta enfermedad de la piel, interrogantes que desde El Boticario en Casa intentaremos resolver a través de este post.

Causas

Según la Clínica Universitaria de Navarra, realmente no se conocen las causas que provocan la dermatitis atópica, “pero los antecedentes familiares no sólo parecen estar directamente involucrados, sino que son el factor predictivo más fuerte para padecer la enfermedad”.  Y para ilustrar esta aseveración, explica: “si ambos padres padecen dermatitis atópica, existe un 80% de probabilidad de que sus hijos la padezcan”.

En cuanto a la inflamación que acompaña a esta dolencia, el acreditado centro hospitalario afirma que es consecuencia de “una reacción exagerada del sistema inmunológico de nuestra piel ante factores ambientales y emocionales». Estos factores pueden variar desde irritantes – como los químicos – a alérgenos – como el polvo – o el estrés y se les conoce como desencadenantes”.

Síntomas

Una piel afectada por dermatitis atópica aparece seca, áspera, con eccema, inflamación y, sobre todo, va acompañada de un picor intenso y persistente. Como señalábamos anteriormente, en los recién nacidos, esta patología afecta fundamentalmente a la cara, y en los adolescentes y adultos, se encuentra en la superficie de extensión de los miembros, especialmente codos y rodillas.

La dermatitis atópica va acompañada de un picor intenso y persistente en la piel.

La Clínica Universitaria señala también que esta enfermedad “se puede asociar rinitis, con o sin asma, en más de la mitad de los niños. Estos pacientes suelen presentar alergia a algunos alimentos”. Asimismo, los pacientes con dermatitis atópica poseen una especial susceptibilidad a las infecciones de la piel.

Tratamiento

En principio, hay que destacar que la dermatitis atópica es una patología de la piel que tiene que ser diagnosticada por el dermatólogo. Por tanto y, como ocurre con cualquier enfermedad, los medicamentos para tratar esta dolencia han de ser indicados por el médico. Este tratamiento médico va acompañado por un tratamiento dermocosmético, esencial, ya que se encargará de reparar la función de barrera que tiene la piel, nutrir e hidratarla, además de espaciar los brotes.

Asimismo, se recomienda seguir una serie de pautas que reducen sus síntomas y, por ende, mejora la calidad de vida de quienes la padecen:

Recomendaciones

Hidratar y nutrir la piel varias veces al día con cremas emolientes y sin perfumes.

Realizar baños cortos de agua templada, con productos sin detergentes y sin usar esponja, para no afectar la piel. En farmacias y parafarmacias, podrás encontrar una amplia gama de geles y otros productos que limpian e hidratan durante el baño. A la hora del secado, es recomendable hacerlo a pequeños golpecitos con la toalla.

En farmacia, hay una amplia gama de geles y otros productos para el baño destinado a pieles atópicas.

Se recomienda baños cortos de agua templada, con productos sin detergentes y sin usar esponja.

Proteger la piel del sol. Y es que, si todas las pieles deben protegerse del sol, estas mucho más. Al igual que ocurre con otros productos para tratar esta enfermedad, en farmacias y parafarmacias, existen protectores solares indicados específicamente para las pieles atópicas, que no sólo protegen sino que además tratan y previenen de los factores desencadenantes.

Evitar temperaturas extremas: el frío y la sudoración empeoran el eccema y, como consecuencia de esto, aumenta el picor, el rascado y el riesgo de infección. Pese a esto, la Clínica Universitaria de Navarra, afirma que “el mar y el sol, con protección, tienen un efecto antiinflamatorio beneficioso”.

Usar ropa, preferiblemente, de algodón.

Por último y de la mano de Uriage, os dejamos un documento muy útil: el primer decálogo europeo de consejos sobre dermatitis atópica, creado por la Asociación de Familiares y Pacientes de Dermatitis Atópica (ADEA) y cinco expertos internacionales, donde se recogen más recomendaciones para controlar los eccemas en niños y evitar los brotes. ¡De muy recomendable lectura!

¿Qué es el própolis y para qué sirve?

El própolis o propoleos (propóleo es incorrecto) ha cobrado mucha importancia en medicina natural porque es un complemento alimenticio que aumenta la resistencia que el organismo tiene frente a las infecciones.

El própolis, es una sustancia que fabrican las abejas y proviene en gran parte de los árboles (sauce, pino, abeto…). Las abejas cogen una parte de su corteza y luego lo mezclan con cera y saliva y les sirve para diversas funciones en sus colmenas. Su obtención es muy lenta ya que una colonia de abejas produce sólo entre 150 y 200 gramos de própolis al año.

Se viene utilizando desde la antigüedad. Juanola nos cuenta un poco de su historia:

«Los egipcios, que ya usaban el própolis para embalsamar cadáveres, algo muy propio de su cultura. Los griegos y los romanos también descubrieron los beneficios de este pegamento de las abejas, y lo usaban para llagas e infecciones de la piel.

Persas e incas también le encontraron diversas cualidades, pero fue en el siglo XVII cuando el própolis pasó a formar parte de los libros de medicamentos oficiales (farmacopeas). Desde entonces, y hasta el siglo XX, se popularizó en Europa gracias a sus propiedades antisépticas para tratar infecciones de boca y garganta, algo que aún aprovechamos a día de hoy.

Las abejas utilizan el própolis para distintas funciones:

Esta sustancia les sirve como aislante y material protector de sus hogares. También les sirve para hacer reparaciones, ya que les permite cubrir agujeros que puedan poner en peligro las colmenas.

Por último, las abejas usan el própolis para embalsamar el cuerpo de los visitantes no deseados a su colmena, algo que nos recuerda el uso que se le daba en el Antiguo Egipto.»

En la medicina natural el própolis aporta los siguientes beneficios:

  • Tiene propiedades antisépticas, antivirales y antiinflamatorias.
  • Además, ayuda a tratar infecciones de garganta, problemas dérmicos o afecciones estomacales.

De todas formas, el própolis debe tomarse con precaución, sobre todo  personas que tienen intolerancia o alergias a los productos de las abejas o a estos insectos. No es aconsejable tampoco en aquellos con asma bronquial alérgica, debido a que empeora los síntomas.

El própolis tiene resinas, bálsamos, cera de abeja, aceites esenciales y polen. Y además contiene plata, hierro, vitamina A y B y cromo. Por lo que supone un aporte extraordinario para nuestro organismo.

Los usos principales son:

  • Sistema respiratorio
    Es el uso más conocido. Se utiliza para tratar resfriados y gripes por sus acciones antibiótica y antiviral. Además se emplea para cuidar las cuerdas vocales y la garganta cuando hace frío.Se puede también aprovechar para tratar anginas, laringitis, faringitis y aftas bucales. Incluso a veces lo recomiendan para tuberculosis pulmonar.
  • Problemas digestivosTiene propiedades beneficiosas para el estómago y el colon; ayuda a combatir la bacteria Helicobacter pylori, que provoca úlceras gástricas, y reduce los dolores provocados por la gastritis, la diverticulitis y la enfermedad de Crohn. Es aconsejable también en caso de diarreas o problemas intestinales.
  • Infecciones femeninas
    En usos ginecológicos, el própolis actúa contra las llagas uterinas, las cándidas, la picazón y las inflamaciones vaginales. En estos casos recomiendan hacer lavados con agua y propóleo diluido. Se usa también para el herpes (genital o labial).
  • Problemas dérmicos
    Si tienes hongos en la piel o en las uñas el própolis puede ser de mucha utilidad. También sirve para aquellas personas postradas en la cama que presentan escaras, llagas o ulceraciones. Es usado, además, para heridas, acné, dermatitis de contacto y sabañones que salen por el frío.
  • Tratamiento de la psoriasis
    Responde bien (en algunos casos) a propóleos o própolis. En estos casos se ingiere en forma de comprimidos (complementos) junto con tratamiento con aceite de crisálida de seda y se suele hallar mejoría alrededor de los 3 meses.
  • Acné:
    Cuando se padece de acné, se encuentra a un buen aliado en el propóleos unido al ganoderma, sobre todo en forma de cremas, o en lavados de cara (diluido en agua)
  • Circulación:
    El propóleos es también anticolesterolémico, antihipertensivo y preventivo de accidentes cardiocirculatorios

Para todos los usos aquí mencionados es necesario consultar antes con tu médico de cabecera que sabrá aconsejarte sobre su utilización, dosis y forma de empleo mas beneficiosa para ti.

Como veis son muchos los beneficios que aporta por ello en parafarmacia se incluye en numerosas formulaciones que aprovechan todas las ventajas que aporta.

Consulta nuestra tienda y encontrarás diferentes presentaciones y soluciones.

Probioticos para el frío

Probióticos, buenos aliados contra el frío

En estos días en los que las temperaturas ya están bajando considerablemente nuestro cuerpo se pone a prueba y trata de frenar bacterias patógenas que pueden terminar dañando y alterando nuestro microbioma intestinal.

El microbioma es el conjunto de microorganismos que conviven en nuestro cuerpo y que tienen un efecto directo en nuestra salud y bienestar.

Pues bien, los probióticos, de los que ya os hemos hablado en artículos anteriores, son unos microorganismos vivos que podemos ingerir como complemento y que administrados en las dosis adecuadas nos aportan diversos beneficios.

Entre estos beneficios destaca, en la época en la que nos encontramos, el que consigue que tengan una menor incidencias las enfermedades respiratorias y gastrointestinales. Así, según un estudio mediante 20 ensayos controlados concluye que el uso de probióticos redujo el número de días que se padeció la enfermedad.

Por tanto, el buen estado de nuestro sistema inmunitario es fundamental para poder afrontar los procesos infecciosos que tan frecuentes son en estos meses de bajas temperaturas.

Para conseguir fortalecer nuestro sistema inmunitario, la principal vía con la que contamos es la alimentación, procurar tomar alimentos ricos en componentes que favorecen el crecimiento de anticuerpos y que por tanto tienen un efecto directo en la actividad inmunológica antiviral y antibacteriana, como son:

  • Vitamina A: lácteos (leche, mantequilla y queso chedar), verduras (zanahoria, brócoli, col y espinacas). Fruta (melón, albaricoque y mango. De origen animal: ternera, pollo, pavo y pescado)
  • Vitamina E: aceites vegetales, nueces, almendra, maní y avellanas, semillas de girasol, y vegetales como el bróculi y las espinacas.
  • Hierro: Carnes rojas y magras (como la ternera y el buey) mariscos de concha (berberechos, almejas y mejillones), hígado y morcilla, frutos secos (anacardos, nueces, avellanas, pistachos, almendras), sésamo, verduras de hoja verde (berros, acelgas, espinacas..), legumbres (garbanzos, lentejas) y productos integrales (trigo, pan, arroz, pan de avena)
  • Selenio: té negro, huevos, lentejas, cacahuetes, guisantes nueces, camarones, salmón, atún, sardinas, cordero, cerdo, pavo y pollo.

En cuanto a los probióticos cabe añadir que, en una revisión del uso de probióticos realizado ir investigadores australianos de la Griffith University of Queensland y el Centre of Ecellence for applied Sports Science Research evidencia que cepas probióticas como “Bifidobacterium lactis” o “Lactobacillus acidophilus” podrían ayudar a incrementar la secreción de la mucosa intestinal que inhiben la adhesión de las bacterias patógenas en las cavidades intestinales, así como aumentar la concentración de proteínas antimicrobianas. Por último, potencia la permeabilidad de la mucosa gastrointestinal, lo que resulta esencial para impedir la entrada y proliferación de microbios patógenos y demás tóxicos en el sistema circulatorio.

En El Boticario en casa encontrarás un amplio surtido de probióticos, y desde luego estaremos encantados de poder atender las dudas que sobre los mismos te puedan surgir.

 

Con la ola de frío llegan los sabañones

Con la llegada del frío nuestro organismo se resiente y si no estamos preparados podemos sufrir dolor e incomodidad, sobre todo en las extremidades, padeciendo los temidos sabañones. Un sabañón es una inflamación bajo la piel, acompañada de picor y dolor, producida por el efecto repetido o prolongado del frío o la humedad.

Afecta a un reducido número de partes de cuerpo, especialmente pies, manos, dedos, nariz y orejas. Al cesar el frío, la inflamación puede curarse sin tratamiento en el plazo de tres semanas.

Los sabañones generalmente desaparecen en el término de una a tres semanas, especialmente si el clima es más caluroso. Por lo general, los sabañones no producen lesiones permanentes. Sin embargo, si se produce la infección de la lesión, hay que tener cuidado porque puede causar un daño grave si no se trata.

Los signos y síntomas de los sabañones pueden incluir:

• Áreas enrojecidas pequeñas que producen picazón en la piel, a menudo en los pies o en las manos

• Posibles ampollas o úlceras en la piel

• Hinchazón de la piel

• Sensación de ardor en la piel

• Cambios en el color de la piel de rojo a azul oscuro, acompañado de dolor

Por lo general, los sabañones mejoran por sí solos pero pueden causar complicaciones si aparece una ampolla. Si eso sucede, es posible que tengas úlceras e infecciones. Busca atención médica para revisar complicaciones si el dolor es excepcionalmente intenso, si sospechas que puedes tener una infección o si los síntomas no mejoran después de 1 o 2 semanas.

Si los síntomas continúan durante la temporada más cálida, consulta con el médico para descartar otras enfermedades.Si tienes diabetes o mala circulación, es posible que la curación se vea afectada. Ten cuidado y busca atención médica.

Los factores que pueden aumentar el riesgo de tener sabañones incluyen:

• Uso de ropa o zapatos ajustados o que deja expuesta la piel al frío. La mala circulación sanguínea es aliada ideal del sabañón: no se deben usar medias y zapatos muy ajustados que aprieten los pies y los vuelven más vulnerables al frío.

• El sexo y el peso. Las mujeres presentan mayores probabilidades de tener sabañones que los niños y los hombres. Además, las personas que pesan aproximadamente un 20 % menos de lo previsto para su altura presentan mayor riesgo de tener sabañones.

• El medio ambiente y la estación. Es menos probable que aparezcan sabañones en zonas más frías y secas porque las condiciones de vida y la ropa propias de estos lugares proporcionan mayor protección contra el frío. El riesgo de tener sabañones es mayor si vives en un área con alta humedad del aire y temperaturas bajas, pero no bajo cero. Son más frecuentes entre noviembre y abril.

• Mala circulación. Las personas con mala circulación tienden a ser más sensibles a los cambios de temperatura, lo que las vuelve más propensas a tener sabañones.

• Diagnóstico de enfermedad de Raynaud. Las personas con enfermedad de Raynaud son más propensas a tener sabañones.

Por todo lo anterior, para evitar los sabañones lo que debes tener en cuenta es:

• Evita o limita la exposición al frío.

• Vístete con varias capas de ropa no ajustada, y usa guantes y calzado abrigado e impermeable.

Cubre lo más posible toda la piel expuesta cuando salgas al exterior los días de frío.

• Mantén las manos, los pies y la cara secos y abrigados.

• Mantén tu casa y tu lugar de trabajo a una temperatura cálida yagradable.

No fumes.

• También se aconseja realizar actividad física, pues este mal es común en personas sedentarias. Realizar deportes aeróbicos como correr, bicicleta en intensidad media u otros deportes ayudan a eliminarlos, puesto que el sabañón se produce por problemas circulatorios.

• Si tu piel se expone al frío, vuelve a calentarla gradualmente, porque calentar de manera repentina la piel fría puede empeorar los sabañones.

El sabañón debe ser tratado con precaución: hay que calentar con suavidad la parte afectada. En todos los casos se deben evitar los cambios bruscos de temperatura.No existe un tratamiento eficaz garantizado contra los sabañones pero los masajes localizados (muy suaves) pueden aliviar los dolores.

Congestión nasal | El Boticario en casa

¡Qué molesta la congestión nasal!

Qué incómodo se nos hace en invierno con el frío y esa sensación de mucosidad constante, pero a diferencia de lo que habitualmente se piensa, lo cierto es que los moquillos siempre están con nosotros, y no sólo en la zona de la nariz: también en el estómago, en los pulmones, en el colon… y si eres mujer, también en el cuello uterino.

Lo único que ocurre es que ante determinados trastornos, enfermedades o problemas de salud el organismo tiende a producirlos en exceso.

Es lo que ocurre, por ejemplo, cuando tenemos un catarro, un resfriado común o una gripe. O incluso cuando tenemos alergia y nuestro organismo ha reaccionado ante ese elemento que la causa (ya sea polvo, animales como los gatos…)

La mucosidad es un mecanismo de defensa: más que un ‘enemigo’ deberíamos comenzar a considerarlo como un amigo que nos ayuda a protegernos y a expulsar virus y bacterias.

Pero no hay duda, y aunque sea así, cuando nuestro cuerpo los produce en exceso (sobre todo en la nariz), éstos pueden convertirse en un auténtico quebradero de cabeza, bastante molesto e incómodo. En estos casos siempre es útil tener a mano unos consejos y pautas sencillas que nos ayuden a la hora de aliviarlos por un lado y de eliminarlos por otro, además de unos cuantos pañuelos…

Primero que nada, lo fundamental es tratar el problema de raíz desde el primer momento en que notes que la mucosidad te está empezando a molestar, ya que en caso contrario la mucosidad tiende a acumularse en exceso y es posible que se llegue a endurecer. En caso de ocurrir esto, pueden aparecer otros trastornos y enfermedades más graves.

La congestión nasal se produce al inflamarse la membrana que cubre la nariz, lo que origina una obstrucción que provoca dificultad para respirar a través de las fosas nasales. El cuadro suele comenzar con molestias en la faringe.

Posteriormente, aparece la congestión nasal, acompañada de líquido nasal claro, que los siguientes días puede volverse espeso. Esta congestión nasal puede causar dificultades para respirar y descansar por la noche y, en general, afectar al bienestar del organismo. También puede dar lugar a secuelas tales como sinusitis, otitis media, y la aparición o el empeoramiento de leves a graves trastornos del sueño, incluso algunos casos de apnea obstructiva del sueño, por la dificultad de respirar en posición horizontal.

Hay muchos remedios caseros que son útiles a la hora de aliviar la mucosidad. No obstante, recuerda que en caso de mucosidad excesiva, que te impida respirar o que dure demasiado siempre lo más aconsejable es acudir al médico y no automedicarte.

Para los casos generales, sonarse la nariz puede eliminar la acumulación de moco y controlar la obstrucción nasal. Debemos sabe que sonarse la nariz correctamente supone que en vez de apretarse con fuerza ambos lados de la nariz, se debe presionar fuertemente un solo lado y soplar por el otro, con espiraciones nasales rápidas. Esta operación debe repetirse alternando los lados, con lo que se consigue un vaciado de las fosas nasales mucho más efectivo.

Para aliviar la acumulación de mocos en la garganta y la nariz, puedes probar  algunos de estos remedios:

  • Beber líquidos. El consumo regular de agua es uno de los mejores remedios naturales. Puedes optar por complementar la ingesta de líquidos con zumos y té.
  • Inhalar vapor de agua. El vapor ayuda a fluidificar la mucosidad en el pecho, la nariz y la garganta. Hierve una olla de agua, apártala y mezcla unas gotas de aceite de eucalipto. Mantén la cara sobre la olla y respira el vapor durante varios minutos.
  • Usar un humidificador. Usa un humidificador cuando estés en casa, y especialmente durante la noche, mientras duermes. El aire seco y cálido es más molesto que el aire húmedo en este caso.
  • Hacer gárgaras con agua salada. Hacer gárgaras ayudará a aliviar la garganta. Mezcla una cucharada de sal con agua y haz gárgaras con la mezcla.
  • Beber infusiones. Esto ayuda a calmar la garganta irritada. Prepare una infusión con miel y tómalo lentamente. Las infusiones de manzanilla, jengibre o limón son especialmente útiles para deshacerse de la mucosidad.
  • Hay productos de parafarcia para el resfriado que pueden aliviar los síntomas de la congestión nasal, pero recuerda en todo momento utilizarlos con la recomendación de un médico o farmaceutico.

  • Pastillas de mentol para la tos. Estas pastillas de venta libre para la tos son buenas para deshacerse del moco en la garganta y los pulmones.
  • Expectorantes. Son medicamentos que ayudarán a toser y expulsar la mucosidad más fácilmente. Muchos están disponibles sin receta en las farmacias, mientras que algunos deben ser recetados por un médico.
  • Descongestionantes. Los aerosoles nasales vasoconstrictores pueden ser utilizados para reducir la inflamación de las fosas nasales, pero puede llegar a ser contraproducentes después de varios días de uso, causando congestion de rebote.
  • Por ultimo, no debemos olvidar que hay sustancias irritantes que pueden agravar el problema, y debemos evitarlas. En general:
    • No fumar. La inhalación del humo de los cigarrillos, cigarros u otras drogas puede afectar considerablemente a  la garganta y los pulmones, asi como  aumentar en gran medida la cantidad de moco que se está produciendo.
    • Evitar la exposición a gases y productos químicos peligrosos. Los productos de limpieza del hogar, esmaltes, vapores de pintura y otros productos químicos agravan las afecciones respiratorias e incrementan los niveles de moco.

 

¿Manos agrietadas con el frío?

La piel de las manos no se diferencia mucho de la del resto del cuerpo. Sin embargo, usamos las manos continuamente y están desprotegidas. A diferencia de los pies, que los llevamos calzados y tapados, las manos siempre están expuestas a distintos agentes. Y por esta razón en invierno nos encontramos con las manos agrietadas.

Es diferente la piel de la palma de las manos a la piel de dorso de las manos:

  • En el dorso de la mano, la piel tiene folículos pilosos, melanocitos, muy pocas glándulas sebáceas. No hay casi tejido adiposo. La dermis del dorso de las manos es muy fina y es muy fácil que se deshidrate. En resumen, está más desprotegida frente a las agresiones ambientales y mecánicas.
  • En la palma de la mano, no hay folículos pilosos, pero si más cantidad de glándulas sudoríparas y sebáceas. Además la dérmis contiene más fibras y grasa y es este uno de los motivos por lo que la piel de la palma de las manos es algo más resistente que la del dorso.

La piel es una barrera protectora en la que los lípidos naturales protegen de la deshidratación, sin embargo, algunas personas tienen esa barrera mucho más fina por lo que las manos son más sensibles a los factores que las pueden estropear, secar y agrietar.

En invierno, el frío es uno de los factores clave involucrados en que esta piel se deteriore más fácilmente. La sequedad en la piel causa la aparición de grietas o pequeñas heridas, sobre todo en los nudillos o en aquellas zonas que flexionamos más a menudo.

Aunque es cierto que las grietas en las manos pueden surgir por una gran diversidad de factores, es posible influir sobre estas causas y prevenir su aparición. Por ello te recomendamos:

  • Lávate las manos con agua tibia, ya que el agua caliente elimina la capa lipídica natural de la piel y así provoca una mayor deshidratación y sequedad.
  • Por otro lado, tampoco es aconsejable lavarte las manos de manera repetida. Procurar lavar las palmas de las manos que es la parte más resistente de las manos (la parte que más se ensucia) intentando evitar el uso del jabón en los dorsos (mientras se pueda).
  • Siempre que uses productos químicos ponte guantes: Utilízalos siempre que los vayas a usar, ya que estos productos afectan negativamente al pH de la piel.
  • Abrígate las manos en invierno: el clima excesivamente frío influye en la aparición de las manos agrietadas, por ello este problema suele aparecer sobre todo durante los meses de invierno.
  • Aplícate crema hidratante siempre: de la misma manera que el frío perjudica la salud de la piel de las manos, el clima seco también. Es preferible que la crema hidratante que vamos a usar sea cremosa y con alto contenido en lípidos.
  • Es muy útil el uso de guantes para ayudar a penetrar los activos de las cremas y reparar las manos. Se pueden usar guantes de algodón si las manos están irritadas y pican. Se puede utilizar también un guante no muy ajustado de plástico o un film (plástico como los de la cocina) que formarán una película oclusiva que ayudara a que la crema sea más efectiva.
  • Es preferible el uso de las cremas durante más veces (cada vez que se laven las manos y durante el día) que una vez al día, aunque sea muy nutritiva y oleosa. Por ello se recomienda tener el producto al alcance fácil de nuestras manos.Cuando se aplica la crema en las manos, se debe también aplicar en uñas y cutículas, estas se van a secar igual que las manos.
  • Evita los cambios bruscos de temperatura (calefacciones – frío exterior).
  • La humedad, con el aire frío hacen que la piel se seque más, asi que procura no mojarte las manos a menudo, aunque sólo sea con agua, y sécalas bien y con cuidado mediante una toalla de algodón. No dejarlas secar al aire y menos si es al aire libre. Una vez lavadas las manos y después de secarlas se deben hidratar inmediatamente.
  • Lavarse con detergentes demasiado agresivos pueden acelerar el deterioro de las manos. Utiliza jabones sin detergentes y sin contenido en alcohol (como suelen ser muchos geles bactericidas). Es preferible utilizar productos como los Syndet (synthetic detergent). Este término se refiere a aquellos jabones cosméticos elaborados con detergentes sintéticos tensoactivos, que respetan el manto lipídico de la piel para evitar agredirla con el uso frecuente. Esto sucede porque son afines a los lípidos y, por el contrario, repelen el agua. En definitiva, se trata de jabones más suaves que los tradicionales, que respetan mucho más la naturaleza de la piel.  Se comercializan sobre todo en formato de geles y pastillas.
  • El contacto con productos en el trabajo diario como el polvo, jardinería, cementos, tierra…, pueden alterar la capa lipídica de las manos y dejarlas más desprotegidas. Incluso el esfuerzo mecánico puede provocar que las manos se estropeen y se agrieten
  • Problemas crónicos de falta de lípidos, uso de fármacos como la isotretinoina o algunas dolencias como puede ser el hipotiroidismo, la diabetes o psoriasis, pueden ser también la causa de la aparición de esta dolencia

Cuando el daño está hecho y de nada sirven ya las medidas de prevención llegó el momento de reparar.

Cuando en la piel existen grietas, es preciso utilizar una crema muy cicatrizante y protectora, que lleve componentes como la vaselina o la lanolina, la manteca de karité y la cera de abejas.

Pueden utilizarse extractos naturales cicatrizantes como la centella asiática. Si las grietas sangran es preciso utilizar además un antibiótico para evitar la infección, y si por mucho que se traten las fisuras demoran en cicatrizar también se debe descartar la infección por hongos. Cuando se trata de eczemas o grietas infectadas es preferible acudir al dermatólogo que recetará el producto más adecuado.Cuando hay fisuras y se descartan las infecciones también se puede usar un producto como un “pegamento“. Se trata de un film liquido como si se tratara de una tirita liquida que ayuda a cicatrizar y es resistente al agua, ayuda a acelerar esta cicatrización, a proteger y a evitar que se abran de nuevo.

En El Boticario en casa te ofrecemos una amplia gama para que puedas elegir:

Gripe o resfriado | El Boticario en casa

¿Gripe o resfriado?

Nadie es inmune a pillar una gripe o un resfriado en ninguna época del año pero especialmente, dadas las características de los virus que provocan estas enfermedades broncopulmonares, la entrada del frío en la península en noviembre provee de unas condiciones que permiten a estos virus tener una mayor pervivencia en el aire.

A consecuencia de ello, la probabilidad de que infecten a más personas aumenta en esta época respecto a las estaciones más cálidas.

En resumen: ya han comenzado los cambios de temperatura, así que no es mala idea que tomemos medidas. Te contamos las claves para que no te compliquen la vida.

Lo primero es saber cuáles son las pautas y hábitos saludables para no contagiarnos.

-Lávate las manos: hay que hacerlo con frecuencia y bien. Basta agua y jabón y hay que frotarse bien entre los dedos y bajo las uñas. Tenemos que pensar que es casi inevitable que en algún momento demos la mano a alguien y también que nos llevemos dicha mano a la boca o la nariz. Si la persona saludada estaba infectada, nos pasará así la infección. Del mismo modo, al tocarnos la nariz le podemos pasar nosotros la infección a dicha persona o a otra.

-No te lleves las manos a la boca o a la nariz; las mucosas son una zona de entrada del virus que debemos proteger.

-Usa agua caliente y detergente al lavar platos y vasos. Si te limitas sólo a aclararlos, no acabarás con el virus.

-Haz ejercicio cada día. Potencia la eliminación de toxinas y gérmenes y aumenta la velocidad a la que la sangre, en la cual están los glóbulos blancos (las células defensivas), circula en el organismo. Nos mantiene más fuertes y evita el estrés que es un factor importante de descenso de las defensas.

-Aléjate del tabaco y del alcohol. Además de dañinos, te vuelven más vulnerable. El primero supone un sobreesfuerzo a los pulmones, reduce las defensas bronquiales y lesiona el conducto respiratorio. El segundo reseca las mucosas.

-Cuida la humedad ambiental. De ella depende en buena parte la humedad de las mucosas de la nariz y la garganta. La sequedad en estas mucosas favorece la infección. Para conseguirlo van bien los humidificadores eléctricos que emiten vapor, pero si no tienes, conseguirás el mismo efecto dejando un cuenco de agua en la habitación.

-Ventila bien las habitaciones. La mayoría de nosotros somos portadores en estas épocas de una cierta carga vírica en nuestro cuerpo, aunque no tiene por qué superar el número crítico de individuos como para desencadenar la afección broncopulmonar. Lo normal es que por la noche, en las habitaciones, y también en las zonas de la casa donde se reúna más gente, se cargue el aire de virus, con lo que aumenta la probabilidad de que las personas que las habitan aumenten su carga vírica y puedan llegar a desarrollar el catarro. Una ventilación regular evitará este problema.

-Lava la ropa de cama con más frecuencia. En la cama respiramos, tosemos, roncamos y expulsamos numerosos virus que acaban sobre las sábanas, con la capacidad de pervivir más de una semana si la temperatura no es muy elevada. Día a día, aumentamos la carga vírica de las sábanas de modo que la probabilidad de afección se multiplica. Preventivamente, si sabemos que hay una epidemia de gripe o catarros, es mejor lavar las sábanas dos veces por semana. Especialmente si tenemos niños pequeños, en cuyo caso podemos aumentar la frecuencia a tres veces.

-Lleva siempre encima pañuelos desechables. Al estornudar expulsamos carga vírica de nuestro cuerpo y la lanzamos contra el entorno como un aspersor. Lo lógico es que nos tapemos la nariz y la boca para evitar infectar a otras personas. Pero de este modo concentramos la infección en nuestras manos y la aumentaremos si nos tocamos la boca o la nariz. Si usamos un pañuelo desechable sobre el que estornudar, evitaremos mancharnos las manos.

-Evita las acumulaciones de gente en zonas poco ventiladas. Debemos evitar ambientes caldeados donde se mueva poco el aire: andenes de metro y vagones llenos, colas, ascensores grandes, aulas cerradas, etc. Si no podemos, al menos seremos conscientes de que son lugares de riesgo y podemos llevar una mascarilla o ponernos un pañuelo en la boca y la nariz. En el caso de niños en edad escolar, estas concentraciones son inevitables, con lo que respecto a ellos deberemos extremar el resto de estrategias, aunque sin hacer que se sientan presionados. El objetivo debe ser educarlos para que ellos mismos asuman estas prevenciones.

-Procurar no incurrir en cambios bruscos de temperatura. Más que el frío, son los cambios bruscos de calor a frío lo que desestabiliza nuestro cuerpo. A ello debemos sumar que con el descenso de las horas de luz, nuestro cuerpo se inmunodeprime. La gripe infecta con mayor facilidad a una persona inmunodeprimida que a otra con un bien nivel de defensas, si bien las personas con altas defensas también pueden ser infectadas.

Si ya estás enfermo, el primer paso será diferenciar si se trata de una gripe o un resfriado, ya que en los casos más leves de gripe, se pueden confundir entre sí y podemos dudar sobre cómo actuar.

  • Los catarros están causados por un gran número de familias de virus pero la gripe sólo por el de la gripe.
  • El tiempo de incubación es distinto: el de la gripe es de 18 a 36 horas (1-2 días), mientras que el resfriado puede ser hasta de 72 horas (3 días).
  • Una vez incubada, la gripe tiene un inicio rápido, mientras que el resfriado aparece poco a poco. De ahí que tendamos a dejarlo pasar y se agrave.
  • En cuanto a los síntomas, dos, sobre todo, diferencian una gripe de un resfriado: la fiebre alta (en el catarro la fiebre, si aparece, es baja) y el dolor de huesos o un gran malestar general. La sintomatología del catarro es leve (estornudos, congestión y secreción nasal, dolor de garganta, cefalea, malestar general, tos…) mientras que la gripe se presenta con escalofríos, fiebre, debilidad, dolores musculares, falta de apetito, cefalea, tos seca, dolor de garganta intenso y obstrucción nasal, síntomas, estos últimos, que se intensifican según disminuyen los primeros.

En cualquier caso, no hay que acudir a los antibióticos porque no son eficaces en las infecciones víricas. Los antibióticos no solo no ayudan en nada a luchar contra los virus, sino que incluso pueden contribuir a su entrada al afectar nuestra flora intestinal, formada por numerosas bacterias que, se cree, ayudan a la defensa frente a las afecciones mediante diversos mecanismos. Una flora enferma es síntoma de un individuo propenso a las enfermedades.

Los antibióticos sólo están indicados si se ha producido una sobreinfección bacteriana. Utilizar antibióticos cuando no resultan eficaces sólo nos expone a riesgos innecesarios (efectos secundarios indeseables y posibles reacciones alérgicas). Además, alteraremos la ecología de nuestra población bacteriana, eliminando las especies sensibles y favoreciendo el crecimiento de bacterias resistentes que se pueden diseminar: sin querer, contribuimos a crear resistencias y, por lo tanto, a que determinados antibióticos dejen de ser útiles cuando llegue el momento de necesitarlos.

Actualmente no hay nada que cure un resfriado. Sólo se puede actuar sobre los síntomas para disminuirlos. A continuación te apuntamos algunos consejos que te aliviarán:

-Bebe abundante agua. Es imprescindible para mantener limpio el organismo de toxinas, combatir la deshidratación en caso de fiebre y descongestionarte (fluidifica las secreciones). Procura beber  dos litros y medio de agua.

-Manten una dieta rica en vegetales, especialmente ensaladas. Las vitaminas ayudan a mantener un sistema inmunitario en forma, pero deben ser de origen natural, es decir ingeridas a partir de productos que las contengan o ayuden a sintetizarlas. Estos productos son toda suerte de productos vegetales, especialmente crudos, como hoja verde de ensalada, frutos secos, zanahorias, aguacates, pimiento, pepinos, cereales integrales, etc.

-Toma un analgésico suave, como el paracetamol o la aspirina. Así podrás aliviar síntomas como la fiebre, el dolor de cabeza y el malestar general. No recurras a los antibióticos.

-Realiza gárgaras con agua tibia con sal y bicarbonato: facilita la respiración y la movilidad de las secreciones del aparato respiratorio. Asimismo, para ayudarte a respirar, descansa con la cabeza un poco elevada sobre la almohada.

-Cambia el cepillo de dientes. Los virus proliferan en medios húmedos y pueden permanecer vivos durante un tiempo en este medio. Usar de forma continuada el mismo cepillo de dientes cuando estamos enfermos puede ser la causa de reinfectarte una y otra vez (esos constipados perpetuos). Por eso, renueva tu cepillo siempre que tengas un catarro.

-Aléjate de los lugares concurridos. Los virus se propagan mediante el contacto y por medio de partículas aéreas. Por esto, conviene evitar en lo posible los lugares aglomerados (transporte público, centros comerciales, colegios o guarderías…); o, por lo menos, protegerse de quienes estornuden o tosan.

-Relájate. La ansiedad y el estrés debilitan las defensas porque ‘roban’ energía al organismo. Practica yoga, taichí, meditación, estiramientos (son oxigenantes).

Toda precaución es poca y siempre conviene que refuerces tu sistema inmunitario para evitar enfermedades y contagios, por eso estos son algunos de los productos que El Boticario en casa te recomienda:

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