El asma en verano: consejos

Aunque es en invierno cuando mayor numero de casos críticos se presentan a causa del asma o EPOC, las personas que lo padecen pueden pasarlo muy mal en verano, debido principalmente a la combinación de calor y humedad, que se coloca en las vías respiratorias y dificulta la inhalación de aire en los asmáticos.

Esta situación se presenta especialmente en:

  • Climas mediterráneos donde impera el bochorno y la quietud del aire.
  • En ambientes pirenaicos donde la humedad inherente a las elevadas precipitaciones se combina con las emanaciones de la vegetación, el calor y la abundancia de polen de flores de los prados de siega.

Por un lado, el clima cálido provoca que el cuerpo tenga que trabajar más para mantener una temperatura corporal normal, con lo que se requiere más oxígeno. Esto puede hacer que la respiración en pacientes con asma o EPOC sea aún más difícil de lo que ya es. Por otro lado, las altas concentraciones de ozono debido al mayor número de horas de sol y el aumento de la temperatura provocarían síntomas como dificultad para respirar, sibilancias y tos o infecciones de las vías respiratorias inferiores.

El Programa Respirar es Vida, nos recomienda estos consejos para evitar tener crisis respiratorias en verano:

  1. No confiarse y abandonar la medicación durante el verano: llevar el tratamiento suficiente para cubrir todas las vacaciones e incorporar la toma de medicación en la rutina diaria
  2. Mantenerse hidratado, manteniendo así una adecuada temperatura corporal. Se recomienda beber una media de ocho vasos de agua diarios, independientemente del nivel de actividad o de la sed. Si el nivel de actividad es alto hay que aumentar la cantidad de agua que bebemos.
  3. Usar ropa ligera, mejor holgada y transpirable. Nos ayudará también a regular la temperatura corporal.
  4. En los días más calurosos, evitar salir al exterior en las horas de más calor. Buscar interiores con aire acondicionado o darse una ducha fría para bajar la temperatura del cuerpo.
  5. Salir temprano o una vez el sol se haya puesto. Si se va en coche, aparcar en zonas de sombra y colocar protectores solares en el vehículo.
  6. Tener en cuenta la humedad: muchas zonas son excesivamente calurosas y húmedas, lo que puede dificultar la respiración.
  7. No realizar ejercicio físico en condiciones climatológicas adversas o en áreas altamente contaminadas. Se recomienda beber muchos líquidos y hablar con el médico antes de empezar cualquier ejercicio riguroso.
  8. Mantenerse activo, pues es crucial para llevar una vida sana y positiva y además ayuda a reducir la dificultad para respirar.
  9. Cuando los meses de verano requieren que se permanezca en el interior en aquellos días demasiado calurosos o húmedos, buscar alternativas para mantenerse activo.
  10. Cuando vayas de vacaciones localiza siempre el centro médico más cercano, por si se presenta alguna urgencia.

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