¡Qué molesta la congestión nasal!

Qué incómodo se nos hace en invierno con el frío y esa sensación de mucosidad constante, pero a diferencia de lo que habitualmente se piensa, lo cierto es que los moquillos siempre están con nosotros, y no sólo en la zona de la nariz: también en el estómago, en los pulmones, en el colon… y si eres mujer, también en el cuello uterino. Lo único que ocurre es que ante determinados trastornos, enfermedades o problemas de salud el organismo tiende a producirlos en exceso.

Es lo que ocurre, por ejemplo, cuando tenemos un catarro, un resfriado común o una gripe. O incluso cuando tenemos alergia y nuestro organismo ha reaccionado ante ese elemento que la causa (ya sea polvo, animales como los gatos…)

La mucosidad es un mecanismo de defensa: más que un ‘enemigo’ deberíamos comenzar a considerarlo como un amigo que nos ayuda a protegernos y a expulsar virus y bacterias.

Pero no hay duda, y aunque sea así, cuando nuestro cuerpo los produce en exceso (sobre todo en la nariz), éstos pueden convertirse en un auténtico quebradero de cabeza, bastante molesto e incómodo. En estos casos siempre es útil tener a mano unos consejos y pautas sencillas que nos ayuden a la hora de aliviarlos por un lado y de eliminarlos por otro, además de unos cuantos pañuelos…

Primero que nada, lo fundamental es tratar el problema de raíz desde el primer momento en que notes que la mucosidad te está empezando a molestar, ya que en caso contrario la mucosidad tiende a acumularse en exceso y es posible que se llegue a endurecer. En caso de ocurrir esto, pueden aparecer otros trastornos y enfermedades más graves.

La congestión nasal se produce al inflamarse la membrana que cubre la nariz, lo que origina una obstrucción que provoca dificultad para respirar a través de las fosas nasales. El cuadro suele comenzar con molestias en la faringe.

Posteriormente, aparece la congestión nasal, acompañada de líquido nasal claro, que los siguientes días puede volverse espeso. Esta congestión nasal puede causar dificultades para respirar y descansar por la noche y, en general, afectar al bienestar del organismo. También puede dar lugar a secuelas tales como sinusitis, otitis media, y la aparición o el empeoramiento de leves a graves trastornos del sueño, incluso algunos casos de apnea obstructiva del sueño, por la dificultad de respirar en posición horizontal.

Hay muchos remedios caseros que son útiles a la hora de aliviar la mucosidad. No obstante, recuerda que en caso de mucosidad excesiva, que te impida respirar o que dure demasiado siempre lo más aconsejable es acudir al médico y no automedicarte.

Para los casos generales, sonarse la nariz puede eliminar la acumulación de moco y controlar la obstrucción nasal. Debemos sabe que sonarse la nariz correctamente supone que en vez de apretarse con fuerza ambos lados de la nariz, se debe presionar fuertemente un solo lado y soplar por el otro, con espiraciones nasales rápidas. Esta operación debe repetirse alternando los lados, con lo que se consigue un vaciado de las fosas nasales mucho más efectivo.

Para aliviar la acumulación de mocos en la garganta y la nariz, puedes probar  algunos de estos remedios:

  • Beber líquidos. El consumo regular de agua es uno de los mejores remedios naturales. Puedes optar por complementar la ingesta de líquidos con zumos y té.
  • Inhalar vapor de agua. El vapor ayuda a fluidificar la mucosidad en el pecho, la nariz y la garganta. Hierve una olla de agua, apártala y mezcla unas gotas de aceite de eucalipto. Mantén la cara sobre la olla y respira el vapor durante varios minutos.
  • Usar un humidificador. Usa un humidificador cuando estés en casa, y especialmente durante la noche, mientras duermes. El aire seco y cálido es más molesto que el aire húmedo en este caso.
  • Hacer gárgaras con agua salada. Hacer gárgaras ayudará a aliviar la garganta. Mezcla una cucharada de sal con agua y haz gárgaras con la mezcla.
  • Beber infusiones. Esto ayuda a calmar la garganta irritada. Prepare una infusión con miel y tómalo lentamente. Las infusiones de manzanilla, jengibre o limón son especialmente útiles para deshacerse de la mucosidad.
  • Hay productos de parafarcia para el resfriado que pueden aliviar los síntomas de la congestión nasal, pero recuerda en todo momento utilizarlos con la recomendación de un médico o farmaceutico.

  • Pastillas de mentol para la tos. Estas pastillas de venta libre para la tos son buenas para deshacerse del moco en la garganta y los pulmones.
  • Expectorantes. Son medicamentos que ayudarán a toser y expulsar la mucosidad más fácilmente. Muchos están disponibles sin receta en las farmacias, mientras que algunos deben ser recetados por un médico.
  • Descongestionantes. Los aerosoles nasales vasoconstrictores pueden ser utilizados para reducir la inflamación de las fosas nasales, pero puede llegar a ser contraproducentes después de varios días de uso, causando congestion de rebote.
  • Por ultimo, no debemos olvidar que hay sustancias irritantes que pueden agravar el problema, y debemos evitarlas. En general:
    • No fumar. La inhalación del humo de los cigarrillos, cigarros u otras drogas puede afectar considerablemente a  la garganta y los pulmones, asi como  aumentar en gran medida la cantidad de moco que se está produciendo.
    • Evitar la exposición a gases y productos químicos peligrosos. Los productos de limpieza del hogar, esmaltes, vapores de pintura y otros productos químicos agravan las afecciones respiratorias e incrementan los niveles de moco.

 

¿Manos agrietadas con el frío?

La piel de las manos no se diferencia mucho de la del resto del cuerpo. Sin embargo, usamos las manos continuamente y están desprotegidas. A diferencia de los pies, que los llevamos calzados y tapados, las manos siempre están expuestas a distintos agentes. Y por esta razon en invierno nos encontramos con las manos agrietadas.

Es diferente la piel de la palma de las manos a la piel de dorso de las manos:

  • En el dorso de la mano, la piel tiene folículos pilosos, melanocitos, muy pocas glándulas sebáceas. No hay casi tejido adiposo. La dermis del dorso de las manos es muy fina y es muy fácil que se deshidrate. En resumen, está más desprotegida frente a las agresiones ambientales y mecánicas.
  • En la palma de la mano, no hay folículos pilosos, pero si más cantidad de glándulas sudoríparas y sebáceas. Además la dérmis contiene más fibras y grasa y es este uno de los motivos por lo que la piel de la palma de las manos es algo más resistente que la del dorso.

La piel es una barrera protectora en la que los lípidos naturales protegen de la deshidratación, sin embargo, algunas personas tienen esa barrera mucho más fina por lo que las manos son más sensibles a los factores que las pueden estropear, secar y agrietar.

En invierno, el frío es uno de los factores clave involucrados en que esta piel se deteriore más fácilmente. La sequedad en la piel causa la aparición de grietas o pequeñas heridas, sobre todo en los nudillos o en aquellas zonas que flexionamos más a menudo.

Aunque es cierto que las grietas en las manos pueden surgir por una gran diversidad de factores, es posible influir sobre estas causas y prevenir su aparición. Por ello te recomendamos:

  • Lávate las manos con agua tibia, ya que el agua caliente elimina la capa lipídica natural de la piel y así provoca una mayor deshidratación y sequedad.
  • Por otro lado, tampoco es aconsejable lavarte las manos de manera repetida. Procurar lavar las palmas de las manos que es la parte más resistente de las manos (la parte que más se ensucia) intentando evitar el uso del jabón en los dorsos (mientras se pueda).
  • Siempre que uses productos químicos ponte guantes: Utilízalos siempre que los vayas a usar, ya que estos productos afectan negativamente al pH de la piel.
  • Abrígate las manos en invierno: el clima excesivamente frío influye en la aparición de las manos agrietadas, por ello este problema suele aparecer sobre todo durante los meses de invierno.
  • Aplícate crema hidratante siempre: de la misma manera que el frío perjudica la salud de la piel de las manos, el clima seco también. Es preferible que la crema hidratante que vamos a usar sea cremosa y con alto contenido en lípidos.
  • Es muy útil el uso de guantes para ayudar a penetrar los activos de las cremas y reparar las manos. Se pueden usar guantes de algodón si las manos están irritadas y pican. Se puede utilizar también un guante no muy ajustado de plástico o un film (plástico como los de la cocina) que formarán una película oclusiva que ayudara a que la crema sea más efectiva.
  • Es preferible el uso de las cremas durante más veces (cada vez que se laven las manos y durante el día) que una vez al día, aunque sea muy nutritiva y oleosa. Por ello se recomienda tener el producto al alcance fácil de nuestras manos.Cuando se aplica la crema en las manos, se debe también aplicar en uñas y cutículas, estas se van a secar igual que las manos.
  • Evita los cambios bruscos de temperatura (calefacciones – frío exterior).
  • La humedad, con el aire frío hacen que la piel se seque más, asi que procura no mojarte las manos a menudo, aunque sólo sea con agua, y sécalas bien y con cuidado mediante una toalla de algodón. No dejarlas secar al aire y menos si es al aire libre. Una vez lavadas las manos y después de secarlas se deben hidratar inmediatamente.
  • Lavarse con detergentes demasiado agresivos pueden acelerar el deterioro de las manos. Utiliza jabones sin detergentes y sin contenido en alcohol (como suelen ser muchos geles bactericidas). Es preferible utilizar productos como los Syndet (synthetic detergent). Este término se refiere a aquellos jabones cosméticos elaborados con detergentes sintéticos tensoactivos, que respetan el manto lipídico de la piel para evitar agredirla con el uso frecuente. Esto sucede porque son afines a los lípidos y, por el contrario, repelen el agua. En definitiva, se trata de jabones más suaves que los tradicionales, que respetan mucho más la naturaleza de la piel.  Se comercializan sobre todo en formato de geles y pastillas.
  • El contacto con productos en el trabajo diario como el polvo, jardinería, cementos, tierra…, pueden alterar la capa lipídica de las manos y dejarlas más desprotegidas. Incluso el esfuerzo mecánico puede provocar que las manos se estropeen y se agrieten
  • Problemas crónicos de falta de lípidos, uso de fármacos como la isotretinoina o algunas dolencias como puede ser el hipotiroidismo, la diabetes o psoriasis, pueden ser también la causa de la aparición de esta dolencia

Cuando el daño está hecho y de nada sirven ya las medidas de prevención llegó el momento de reparar.

Cuando en la piel existen grietas, es preciso utilizar una crema muy cicatrizante y protectora, que lleve componentes como la vaselina o la lanolina, la manteca de karité y la cera de abejas.

Pueden utilizarse extractos naturales cicatrizantes como la centella asiática. Si las grietas sangran es preciso utilizar además un antibiótico para evitar la infección, y si por mucho que se traten las fisuras demoran en cicatrizar también se debe descartar la infección por hongos. Cuando se trata de eczemas o grietas infectadas es preferible acudir al dermatólogo que recetará el producto más adecuado.Cuando hay fisuras y se descartan las infecciones también se puede usar un producto como un “pegamento“. Se trata de un film liquido como si se tratara de una tirita liquida que ayuda a cicatrizar y es resistente al agua, ayuda a acelerar esta cicatrización, a proteger y a evitar que se abran de nuevo.

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¿Sientes sequedad en los ojos con la calefacción?

El ojo seco es la patología más común en oftalmología, ya que se estima que el 30% de las personas padece sequedad ocular al menos una vez en la vida.

El Síndrome de Sequedad Ocular (SSO), ocurre cuando se produce una deficiencia en la cantidad o calidad de la lágrima.

La sequedad ocular puede tener su origen en múltiples factores:

  • en época invernales, la calefacción en abientes cerrados, sobre todo con aparatos de chorro de aire caliente
  • como la exposición a una luz solar muy intensa,
  • la combustión de gases,
  • el polen en el aire y el polvo,
  • el trabajo frente a una pantalla de ordenador.
  • Los conductores de vehículos descapotables y los ciclistas también suelen verse afectados por esta molestia ya que el viento suele irritar la conjuntiva,
  • durante las vacaciones, ya que la mayoría de las piscinas de las zonas turísticas presentan un alto contenido en cloro, que provoca la irritación de la sensible conjuntiva del ojo,
  • la sequedad ocular también puede estar provocada por medicamentos como antidepresivos o betabloqueantes,
  • también afecta de manera muy frecuente a las mujeres menopáusicas, ya que los cambios hormonales pueden provocar la resecación del flujo lagrimal,
  • los problemas de visión tratados de manera incorrecta pueden ser también una causa de la sequedad ocular, ya que los ojos se fatigan con más facilidad al tener que hacer esfuerzo extra en enfocar.

Los síntomas más habituales son los siguientes:

-Sensación de picor y quemazón

-Sensación de tener arena en los ojos

-Párpados pesados, ojos cansados

-Enrojecimiento de ojos

-Visión borrosa

-Ojos llorosos

-Aumento de la sensibilidad a la luz, a las lentes de contacto y/o a los cosméticos

-Párpados inflamados

La película de lágrima natural es esencial para una buena visión y para la comodidad y salud ocular. Se compone de 3 capas:

  • capa lipídica que ayuda a que la lágrima no se evapore,
  • la capa acuosa que nutre y protege la córnea y
  • la capa de mucina que hace que la lagrima se pegue al ojo.

La existencia de deficiencias en cualquiera de estas capas revierte en que las lágrimas no se extiendan uniformemente por la córnea, y ello provoca la sequedad.

Existen dos posibles razones por las cuales la película lagrimal no cubre completamente los ojos: que los conductos lagrimales no estén produciendo un adecuado flujo de lágrimas, o que la composición de las mismas presente problemas.

Cada uno de nosotros podemos llevar a cabo ciertas acciones con el fin de proteger nuestros ojos. Estas son:

Ventilar las habitaciones con calefacción y no exponerse directamente al chorro de aire caliente

Utilizar humificadores en las habitaciones que permanecen cerradas con calefacción.

Es importante asegurarse de que haya suficiente luz mientras se lee, pero es igual de importante evitar la luz brillante o el deslumbramiento.

Configure la pantalla de su ordenador de manera que el brillo no esté demasiado alto y relaje la vista por unos instantes cada 45 minutos.

Durante una posible exposición al viento o a una luz deslumbrante, asegúrese de llevar gafas o gafas de sol de alta calidad para proteger sus ojos.

Para que las medidas preventivas sean realmente eficaces, es importante realizar un diagnóstico preciso entre ojo seco y alergia, dos patologías que presentan síntomas muy parecidos, aunque no idénticos:

  • El ojo seco provoca más sensación de quemazón y escozor, mientras que la alergia provoca un picor que puede ir acompañado o no de estornudos.
  • La persona que padece ojo seco nota cierto alivio al cerrar los ojos, y además su dolencia empeora durante el día, cosa que no sucede en la alergia.
  • Quienes sufren ojo seco deben evitar los lugares secos o con aire acondicionado, ya que agravan los síntomas. En cambio, en la alergia es preferible aislarse del ambiente exterior manteniendo las ventanas cerradas y con el aire acondicionado en funcionamiento para tratar de evitar el contacto del alérgeno con la superficie ocular.
  • La alergia no conoce edad; puede presentarse en cualquier etapa de la vida. En cambio, el ojo seco se relaciona con el paso de los años y, debido a factores hormonales que influyen en la calidad de la lágrima, suele afectar más a las mujeres posmenopáusicas.

La sequedad ocular es una dolencia que puede ser crónica y no curarse por completo (depende de la causa). No obstante, se pueden tomar varias medidas para tratar la sequedad ocular o al menos sus síntomas.

Para ambos problemas, las llamadas «lágrimas artificiales»,son la mejor solución aunque debe ser el oftalmólogo quien establezca el tratamiento más adecuado para cada caso concreto.

Las lágrimas artificiales se presentan en forma de gotas o gel y funcionan como un sustituto de las lágrimas. Estas deben aplicarse en el saco conjuntival inferior y en el caso de geles, frotarse de manera cuidadosa.

Después, hay que cerrar los ojos y realizar ligeros movimientos circulares para que así se distribuyan las sustancias activas.

Hay que tener siempre presente que utilizar las lágrimas artificiales durante un largo período de tiempo o de manera muy frecuente puede provocar la disminución de la producción del flujo lagrimal provocando un círculo vicioso. Ademas, la mayoría de las lágrimas artificiales no se pueden utilizar mientras se llevan lentes de contacto: hay que quitárselas antes de aplicar las gotas y volver a colocárselas unos 10-15 minutos más tarde.

Por otra parte, si es necesario aplicar las lagrimas artificiales con más frecuencia que cada 3 horas, se debe utilizar un producto sin conservantes. En casos más graves debería utilizarse un lubricante más denso como las pomadas oftálmicas que permiten crear una capa que reduce la evaporación de la película lagrimal.

Si el tratamiento local no ayuda, se podrá recurrir a una pequeña operación como última opción.

Finalmente, no dudes en acudir al oftalmologo que será quien te indique qué pautas seguir. Recuerda que un diagnóstico y tratamiento a tiempo son fundamentales para descartar posibles complicaciones.

 

 

 

 

 

 

 

Suplementos nutricionales

Los suplementos nutricionales son un producto alimentario que se toma por vía oral y que tiene la finalidad de complementar la dieta habitual.

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Hay que tener presente, que los nutrientes que tradicionalmente adquiríamos a través de los alimentos (frutas, verduras, carnes, pescados, legumbres, …) debido a los actuales sistemas de explotación extensiva, el agotamiento de los suelos, los aditivos,  los contaminantes, los tóxicos  y medicamentos incorporados, etc  cada vez son más deficientes,  ,e incluso puede que en algunos casos se hayan llegado a perder.

También puede ocurrir que nuestro organismo no sea capaz de absorberlos por diferentes circunstancias.

Los suplementos nutricionales suelen consistir en un concentrado de nutrientes, habitualmente vitaminas y minerales, u otras sustancias con efectos fisiológicos (extractos de plantas, aminoácidos, enzimas, etc.). Se comercializan en diversas dosis y se presenta en diferentes formatos.

Se administra para corregir la deficiencia nutricional de los individuos que de una u otra forma se alimentan de manera insuficiente según sus necesidades energéticas y plásticas.

Todos los suplementos nutricionales son regulados por ley y deben estar etiquetados correctamente según la normativa vigente.Por otra parte hay que subrayar que los suplementos alimentarios de los que queremos hablar–y esto es muy importante–, nunca deben sustituir una dieta equilibrada. Como indican, son suplementos.

Un suplemento debe actuar básicamente a tres niveles:

  1. Prevenir y corregir la falta de algún nutriente.
  2. Ayudar a alcanzar los niveles óptimos y adecuados de ciertos nutrientes que, a pesar de hacer una dieta equilibrada, por las razones que sea, no logramos suministrar al cuerpo en la cantidad que necesita.
  3. Ayudar en el proveimiento celular de sustancias que, a priori, las células no requieren, pero que les suministramos para alterar su comportamiento y obtener, así, un rendimiento mejor.

Pongamos el caso de una persona que sigue una dieta rica y que, por lo tanto, come habitualmente pescado azul (fuente principal de ácidos grasos omega-3), verduras de hoja verde (fuente principal de minerales), frutas y verduras rojas, naranjas y lilas (fuente de antioxidantes) y frutos secos y fruta desecada (fuente de omega-3 y omega-6, de vitamina E, vitaminas del grupo B, minerales y oligoelementos). Supuestamente, esta persona come de forma bastante equilibrada, pero hay varios factores que pueden alterar este equilibrio, como el ritmo de vida intenso, el deporte, el estrés, el tabaco o la polución, por citar solo algunos ejemplos. Por este motivo, en los últimos años, ha habido mucho interés en hallar suplementos naturales que protejan al cuerpo de los déficits originados por factores externos.

Aportando los suplementos adecuados completamos los nutrientes de los alimentos para facilitar al cuerpo la mejor actividad de sus funciones vitales.

Por otra parte, es necesario saber que los medicamentos en cambio producen efectos fisiológicos y químicos, que estimularán, inhibirán o suplirán funciones, en muchas de las ocasiones predominando sobre la respuesta natural del cuerpo.

Por eso es muy importante recordar que los suplementos dietéticos no son medicamentos. En cualquier caso los suplementos siempre han de ser un complemento de apoyo a una dieta correcta y equilibrada, que han de estar ajustados a las necesidades específicas de cada individuo y han de compensar bien los déficits derivados por diferentes causas o bien aportar un mayor potencial en las situaciones especiales que así lo requieran.

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¿Gripe o resfriado?

Nadie es inmune a pillar una gripe o un resfriado en ninguna época del año pero especialmente, dadas las características de los virus que provocan estas enfermedades broncopulmonares, la entrada del frío en la península en noviembre provee de unas condiciones que permiten a estos virus tener una mayor perviviencia en el aire. A consecuencia de ello, la probabilidad de que infecten a más personas aumenta en esta época respecto a las estaciones más cálidas.

En resumen: ya han comenzado los cambios de temperatura, asi que no es mala idea que tomemos medidas. Te contamos las claves para que no te compliquen la vida.

Lo primero es saber cuáles son las pautas y hábitos saludables para no contagiarnos.

-Lávate las manos: hay que hacerlo con frecuencia y bien. Basta agua y jabón y hay que frotarse bien entre los dedos y bajo las uñas. Tenemos que pensar que es casi inevitable que en algún momento demos la mano a alguien y también que nos llevemos dicha mano a la boca o la nariz. Si la persona saludada estaba infectada, nos pasará así la infección. Del mismo modo, al tocarnos la nariz le podemos pasar nosotros la infección a dicha persona o a otra.

-No te lleves las manos a la boca o a la nariz; las mucosas son una zona de entrada del virus que debemos proteger.

-Usa agua caliente y detergente al lavar platos y vasos. Si te limitas sólo a aclararlos, no acabarás con el virus.

-Haz ejercicio cada día. Potencia la eliminación de toxinas y gérmenes y aumenta la velocidad a la que la sangre, en la cual están los glóbulos blancos (las células defensivas), circula en el organismo. Nos mantiene más fuertes y evita el estrés que es un factor importante de descenso de las defensas.

-Aléjate del tabaco y del alcohol. Además de dañinos, te vuelven más vulnerable. El primero supone un sobreesfuerzo a los pulmones, reduce las defensas bronquiales y lesiona el conducto respiratorio. El segundo reseca las mucosas.

-Cuida la humedad ambiental. De ella depende en buena parte la humedad de las mucosas de la nariz y la garganta. La sequedad en estas mucosas favorece la infección. Para conseguirlo van bien los humidificadores eléctricos que emiten vapor, pero si no tienes, conseguirás el mismo efecto dejando un cuenco de agua en la habitación.

-Ventila bien las habitaciones. La mayoría de nosotros somos portadores en estas épocas de una cierta carga vírica en nuestro cuerpo, aunque no tiene por qué superar el número crítico de individuos como para desencadenar la afección broncopulmonar. Lo normal es que por la noche, en las habitaciones, y también en las zonas de la casa donde se reúna más gente, se cargue el aire de virus, con lo que aumenta la probabilidad de que las personas que las habitan aumenten su carga vírica y puedan llegar a desarrollar el catarro. Una ventilación regular evitará este problema.

-Lava la ropa de cama con más frecuencia. En la cama respiramos, tosemos, roncamos y expulsamos numerosos virus que acaban sobre las sábanas, con la capacidad de pervivir más de una semana si la temperatura no es muy elevada. Día a día, aumentamos la carga vírica de las sábanas de modo que la probabilidad de afección se multiplica. Preventivamente, si sabemos que hay una epidemia de gripe o catarros, es mejor lavar las sábanas dos veces por semana. Especialmente si tenemos niños pequeños, en cuyo caso podemos aumentar la frecuencia a tres veces.

-Lleva siempre encima pañuelos desechables. Al estornudar expulsamos carga vírica de nuestro cuerpo y la lanzamos contra el entorno como un aspersor. Lo lógico es que nos tapemos la nariz y la boca para evitar infectar a otras personas. Pero de este modo concentramos la infección en nuestras manos y la aumentaremos si nos tocamos la boca o la nariz. Si usamos un pañuelo desechable sobre el que estornudar, evitaremos mancharnos las manos.

-Evita las acumulaciones de gente en zonas poco ventiladas. Debemos evitar ambientes caldeados donde se mueva poco el aire: andenes de metro y vagones llenos, colas, ascensores grandes, aulas cerradas, etc. Si no podemos, al menos seremos conscientes de que son lugares de riesgo y podemos llevar una mascarilla o ponernos un pañuelo en la boca y la nariz. En el caso de niños en edad escolar, estas concentraciones son inevitables, con lo que respecto a ellos deberemos extremar el resto de estrategias, aunque sin hacer que se sientan presionados. El objetivo debe ser educarlos para que ellos mismos asuman estas prevenciones.

-Procurar no incurrir en cambios bruscos de temperatura. Más que el frío, son los cambios bruscos de calor a frío lo que desestabiliza nuestro cuerpo. A ello debemos sumar que con el descenso de las horas de luz, nuestro cuerpo se inmundeprime. La gripe infecta con mayor facilidad a una persona inmunodeprimida que a otra con un bien nivel de defensas, si bien las personas con altas defensas también pueden ser infectadas.

Si ya estás enfermo, el primer paso será diferenciar si se trata de una gripe o un resfriado, ya que en los casos más leves de gripe, se pueden confundir entre sí y podemos dudar sobre cómo actuar.

  • Los catarros están causados por un gran número de familias de virus pero la gripe sólo por el de la gripe.
  • El tiempo de incubación es distinto: el de la gripe es de 18 a 36 horas (1-2 días), mientras que el resfriado puede ser hasta de 72 horas (3 días).
  • Una vez incubada, la gripe tiene un inicio rápido, mientras que el resfriado aparece poco a poco. De ahí que tendamos a dejarlo pasar y se agrave.
  • En cuanto a los síntomas, dos, sobre todo, diferencian una gripe de un resfriado: la fiebre alta (en el catarro la fiebre, si aparece, es baja) y el dolor de huesos o un gran malestar general. La sintomatología del catarro es leve (estornudos, congestión y secreción nasal, dolor de garganta, cefalea, malestar general, tos…) mientras que la gripe se presenta con escalofríos, fiebre, debilidad, dolores musculares, falta de apetito, cefalea, tos seca, dolor de garganta intenso y obstrucción nasal, síntomas, estos últimos, que se intensifican según disminuyen los primeros.

En cualquier caso, no hay que acudir a los antibióticos porque no son eficaces en las infecciones víricas. Los antibióticos no solo no ayudan en nada a luchar contra los virus, sino que incluso pueden contribuir a su entrada al afectar nuestra flora intestinal, formada por numerosas bacterias que, se cree, ayudan a la defensa frente a las afecciones mediante diversos mecanismos. Una flora enferma es síntoma de un individuo propenso a las enfermedades.

Los antibióticos sólo están indicados si se ha producido una sobreinfección bacteriana. Utilizar antibióticos cuando no resultan eficaces sólo nos expone a riesgos innecesarios (efectos secundarios indeseables y posibles reacciones alérgicas). Además, alteraremos la ecología de nuestra población bacteriana, eliminando las especies sensibles y favoreciendo el crecimiento de bacterias resistentes que se pueden diseminar: sin querer, contribuimos a crear resistencias y, por lo tanto, a que determinados antibióticos dejen de ser útiles cuando llegue el momento de necesitarlos.

Actualmente no hay nada que cure un resfriado. Sólo se puede actuar sobre los síntomas para disminuirlos. A continuación te apuntamos algunos consejos que te aliviarán:

-Bebe abundante agua. Es imprescindible para mantener limpio el organismo de toxinas, combatir la deshidratación en caso de fiebre y descongestionarte (fluidifica las secreciones). Procura beber  dos litros y medio de agua.

-Manten una dieta rica en vegetales, especialmente ensaladas. Las vitaminas ayudan a mantener un sistema inmunitario en forma, pero deben ser de origen natural, es decir ingeridas a partir de productos que las contengan o ayuden a sintetizarlas. Estos productos son toda suerte de productos vegetales, especialmente crudos, como hoja verde de ensalada, frutos secos, zanahorias, aguacates, pimiento, pepinos, cereales integrales, etc.

-Toma un analgésico suave, como el paracetamol o la aspirina. Así podrás aliviar síntomas como la fiebre, el dolor de cabeza y el malestar general. No recurras a los antibióticos.

-Realiza gárgaras con agua tibia con sal y bicarbonato: facilita la respiración y la movilidad de las secreciones del aparato respiratorio. Asimismo, para ayudarte a respirar, descansa con la cabeza un poco elevada sobre la almohada.

-Cambia el cepillo de dientes. Los virus proliferan en medios húmedos y pueden permanecer vivos durante un tiempo en este medio. Usar de forma continuada el mismo cepillo de dientes cuando estamos enfermos puede ser la causa de reinfectarte una y otra vez (esos constipados perpetuos). Por eso, renueva tu cepillo siempre que tengas un catarro.

-Aléjate de los lugares concurridos. Los virus se propagan mediante el contacto y por medio de partículas aéreas. Por esto, conviene evitar en lo posible los lugares aglomerados (transporte público, centros comerciales, colegios o guarderías…); o, por lo menos, protegerse de quienes estornuden o tosan.

-Relájate. La ansiedad y el estrés debilitan las defensas porque ‘roban’ energía al organismo. Practica yoga, taichí, meditación, estiramientos (son oxigenantes).

Toda precaución es poca y siempre conviene que refuerces tu sistema inmunitario para evitar enfermedades y contagios, por eso estos son algunos de los productos que El Boticario en casa te recomienda:

Sistema Inmunitario

No te olvides de la hidratación corporal

Habitualmente solo nos preocupamos de hidratar a diario el rostro y nos olvidamos de la hidratación corporal, sin embargo es fundamental no desantenderla para tener un aspecto joven y agradable tanto en manos, cuello, pies, piernas, abdomen, etc y es en verano cuando nos ponemos el traje de baño cuando nos llevamos la sorpresa.

En esta ocasión queremos explicaros la importancia de la higratación corporal y describiros la variedad de productos con los que podemos contar a la hora de cuiarnos.

love hidratacion corporal

La piel es el órgano más grande del cuerpo y ocupa una superficie de 2m2 constituyendo el 30% del total del peso en un adulto.

La hidratación de la piel es fundamental para el mantenimiento de su buen estado de salud. Si tenemos una piel correctamente hidratada su aspecto es más saludable y mejoran notablemente sus propiedades.

Cuando hablamos de deshidratación a menudo pensamos en la piel seca, pero en realidad todos los tipos de piel se pueden deshidratar, aunque la piel seca sea más propensa por su escasez de lípidos que retienen el agua.

El agua es un elemento esencial en los tejidos y particularmente importante en la piel. La capa más superficial de la piel, el estrato córneo, necesita un 10-13% de agua para mantener sus propiedades. Por debajo del 10% se perturba la extensibilidad y se vuelve seco y frágil. Esta pérdida de agua se traduce en una piel áspera, apagada e incómoda por falta de flexibilidad.

En casos de deshidratación intensa se marcan más las arrugas. Si este estado se prolonga, la piel se vuelve más frágil y vulnerable a las agresiones externas. Para lograr la hidratación lo primero es tener hidratado todo el cuerpo ingiriendo abundantes líquidos, sobre todo en épocas de exceso de calor y sudoración. En invierno las calefacciones también resecan considerablemente la piel.

Como hemos dicho anteriormente, el aspecto de la piel depende particularmente del grado de hidratación del estrato córneo, epidermis y dermis que va a varíar en función del individuo, de la tipología de la piel y del tratamiento a que la exponemos.

Hay dos tipos de agua en la piel:

  • Agua transepidérmica: es el agua que proviene de la circulación sanguínea. A través de la dermis, atraviesa las diferentes capas de la epidermis y se disipa hacia el exterior. Este flujo de agua es indispensable, ya que la epidermis no está irrigada por la circulación sanguínea.
  • Agua retenida: es el agua situada entre las bicapas lipídicas de la piel y en el interior de los corneocitos. Corresponde con un estado estático del agua y mantiene las propiedades mecánicas del estrato córneo. La pérdida de agua retenida causa perdida de flexibilidad lo cual provoca que la piel se vuelva más frágil, exfoliándose más rápido.

La hidratación de la piel es un proceso por el que la piel y los anexos cutáneos incrementan sus niveles de agua.

Para alcanzar este objetivo, se necesita tratar la piel con ingredientes activos capaces de mantener e incrementar estos niveles de agua. Los activos cosméticos hidratantes pueden dividirse en distintos grupos en función del beneficio que originan sobre la piel:

  • Emolientes: por un lado, al depositarse sobre la piel evitan la evaporación del agua, y por otro su penetración en el estrato córneo permitiría paliar la deficiencia de lípidos de este estrato. Se ha observado que su eficacia puede verse incrementada por la adición de sustancias humectantes como la urea.
  • Oclusivos: la parafina líquida, la vaselina inerte, la cera de abeja, los aceites vegetales… son sustancias que evitan la pérdida de agua en la piel gracias a su efecto oclusivo de forma que retrasan e incluso evitan la pérdida de agua superficial.
  • Humectantes: se trata de compuestos orgánicos hidrosolubles que embeben agua. La sustancia más conocida y más ampliamente utilizada es la glicerina o glicerol, pero hay numerosos ejemplos dentro de este grupo como urea, lactato sódico…. Los agentes humectantes aportan flexibilidad al estrato córneo y facilitan su descamación.
  • Activos de efecto filmógeno: son macromoléculas que se depositan sobre la superficie del estrato córneo, retienen el agua y mejoran sus propiedades barrera.

El tratamiento cosmético de la hidratación corporal ha presentado grandes cambios, en primer lugar debido a los avances experimentados en el conocimiento de los mecanismos de la hidratación cutánea, y en segundo lugar debido a los progresos tecnológicos que han permitido la incorporación de estas sustancias en formas cosméticas muy mejoradas desde el punto de vista tanto de su aplicación como de la liberación del principio activo sobre la piel.

Aquí debemos mencionar todos los sistemas de liberación prolongada (liposomas, parches, etc.) que nos permiten incorporar principios activos con problemas de solubilidad o vehicular estas sustancias en el punto exacto donde deben realizar su acción.

Después de todo lo expuesto, solo podemos decirte que no lo dejes para la primavera y comienza ya con tu rutina de hidratación corporal, encuentra el producto que más te guste dentro de todos los que te ofrecemos en nuestra tienda de El Boticario en casa:

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¿Problemas de estreñimiento?

¿Sabes cuando considerar que sufres estreñimiento? Queremos hoy repasar alguna información importante para que puedas identificarlo y controlarlo en tu día a día.

Se considera que una persona sufre estreñimiento cuando tiene problemas para evacuar, ya sea por deposiciones escasas y duras, o por un tiempo prolongado que supera las 72 horas.

estreñimiento

Si bien cada persona tiene una frecuencia diferente para ir al baño según la edad, el peso y su tipo de dieta, se dice que sufre de estreñimiento cuando esta frecuencia cambia de manera drástica y pasa a ser cada tres o más días. Puede considerarse normal entre tres deposiciones semanales y tres deposiciones diarias. En general se acepta que el estreñimiento conlleva menos volumen de heces, más esfuerzo para evacuarlas, más dureza de las mismas, sensación de evacuación incompleta o ausencia del deseo de defecar.

Aunque se puede pensar que este problema de salud es leve, lo cierto es que se debe tratar de manera oportuna para evitar que se convierta en un problema crónico, o detectar alguna enfermedad que lo pueda estar provocando.

En la mayoría de los casos, el estreñimiento se debe a la deshidratación, la mala alimentación y el estilo de vida sedentario. No obstante, también puede ser un síntoma de problemas de salud más serios que requieren de atención médica.

El estreñimiento es una patología que afecta cada vez a más personas debido principalmente al estilo de vida y de alimentación que se lleva, sobre todo, en las grandes ciudades de Occidente. El estreñimiento es muy frecuente durante el embarazo, en personas de edad avanzada, cuando se producen cambios en las costumbres (viajes, alimentos, horarios, etc.) y en situaciones de cansancio, nerviosismo o poca actividad física.

La evacuación desequilibrada del intestino puede causar consecuencias molestas como, por ejemplo:

  • Sensación de pesadez
  • Hinchazón
  • Dolores de cabeza
  • Flatulencia
  • Fisuras en el ano
  • Diverticulosis
  • Dolor al ir al baño
  • Hemorroides

 

Las principales causas del estreñimiento son:

  • Estilo de vida inadecuado caracterizado por estrés, dieta pobre en fibra y líquidos, poco o ningún ejercicio físico
  • Presencia de ciertas enfermedades relacionadas con el intestino
  • Hipotiroidismo o diabetes.
  • Enfermedades neurológicas: las personas con demencia, parkinson, esclerosis multiple, ictus… pueden presentar un estreñimiento por afectación secundaria del sistema nervioso encargado de la función intestinal.
  • Embarazo
  • Senectud
  • Uso de ciertos medicamentos.
  • No acudir al baño cuando se sienten deseos de defecar

Pautas para evitar o tratar el estreñimiento:

Una buena dieta es esencial para que podamos evacuar correctamente todos los días o cada dos días, pero los cambios en la alimentación han de estar acompañados por modificación en el estilo de vida.

Algunos consejos:

  • Controla el estrés
  • Educa al intestino: no reprimas nunca la necesidad de evacuación y ve al servicio cuando sientas ganas.  Habitúate a ir al servicio a la misma hora, procurando ir con tiempo suficiente y sin prisas. Algunas personas se benefician de ir después de una comida.
  • Evita los esfuerzos excesivos en la evacuación.  El intestino ya se encarga, por sí mismo, de este trabajo.
  • Evita los laxantes si no están prescritos por un especialista
  • Evita la comida procesada: La comida rápida, las harinas y azúcares blancos provocan muchos problemas en el organismo. Uno de ellos es la dificultad para ir al baño correctamente.
  • Haz ejercicio: Caminar, trotar, nadar… son solo algunas de las opciones a tu disposición. No olvides que el estreñimiento empeora con la vida sedentaria.
  • Elige aceite para condimentar: el aceite de oliva actúa como un perfecto lubricante para las heces en el colon. Una cucharada en ayunas puede serte de mucha utilidad.
  • Ingiere yogur: Los probióticos y otras bacterias saludables de este lácteo mejoran la salud y el funcionamiento intestinal.
  • Bebe muchos liquidos: El hecho de leer miles de veces “2 a 3 litros de agua por día” no es un capricho, sino una necesidad del organismo. Los liquidos pueden incluir agua, zumos, sopa y otras bebidas.
  • Come despacio y mastica bien los alimentos.  Procura comer a horas regulares
  • Lleva una dieta rica en fibras: Los cereales integrales, las semillas, las legumbres, las frutas y algunas verduras son ricas en fibra. Toma todos los días verduras (mejor crudas), fruta con piel si es posible, hortalizas y pan integral.  Esta alimentación es rica en fibra y ayuda a retener agua, con lo que las heces son más fluidas.
    De acuerdo con su grado de solubilidad en agua, la fibra se clasifica en:

    • Fibra soluble: incluye pectinas, gomas, mucílagos, y algunas hemicelulosas. Las pectinas se encuentran principalmente en frutas y verduras, en especial en manzana, naranja y zanahoria. Otra forma de fibra soluble se encuentra en las hojuelas de salvado, avena, cebada, y en leguminosas como judía, lenteja y haba. La influencia de esta fibra en el tubo digestivo se relaciona con su capacidad para retener agua y formar geles.
    • Fibra insoluble: este tipo de fibra incluye principalmente a la celulosa, la lignina y algunas hemicelulosas. Los alimentos que contienen la mayor cantidad de esta fibra son los cereales integrales, como las capas de salvado de los granos como el trigo.
      Las recomendaciones diarias de fibra son:
      -Adultos: a partir de los 18 años, las recomendaciones son de 20-35 g/día, variando en función de la situación fisiológica. Así, la mujer gestante precisará un aporte superior de fibra debido a la tendencia al estreñimiento durante el embarazo y los ancianos también debido al enlentecimiento intestinal que se produce en esta etapa de la vida.
      -Niños y adolescentes: por lo general se habla de un aporte de fibra en los niños igual a la edad del niño + 5g como aporte mínimo diario, y la edad + 10g como aporte máximo. No obstante, las necesidades de fibra, sobre todo a partir de los 9 años, no es igual en niños que en niñas.
      Debido a sus propiedades astringentes, se deben evitar platanos, zanahoria, arroz, quesos, manzana, bollería…
      Es preciso que consumas una buena cantidad de fibras si quieres decirle adiós a los problemas para evacuar. Las frutas en general son una excelente fuente de fibra. Consumiéndolas evitarás el estreñimiento, te alimentarás más sano y podrás disfrutar de un rico postre o tentempié. Algunos ejemplos:

      • Kiwi: tiene un elevado contenido en fibras y contiene además una enzima llamada actinidina que favorece el proceso de digestión y reduce la producción de gases. Una de las maneras más eficaces de aprovechar las propiedades del kiwi es consumir la fruta en ayunas todos los días. Si no te agrada mucho su sabor (es algo especial) lo puedes combinar con naranjas en un zumo o batido para el desayuno.
      • Ciruela: seguro que tu abuela te aconsejaría consumir esta fruta para poder ir al baño. Es un remedio natural para tratar el estreñimiento que se conoce desde hace muchos años. Las ciruelas secas o frescas son una excelente fuente de fibra, tanto soluble como insoluble. El azúcar que contiene aporta un leve efecto laxante y favorece la retención de agua en los intestinos hasta terminar el proceso de formación de las heces.
      • Naranja: el ácido cítrico que aporta esta fruta permite eliminar los líquidos, regular el tránsito intestinal y combatir el estreñimiento. Eso sin contar todas las propiedades que tiene al contener una buena dosis de vitamina C. Se recomienda beber un zumo de naranjas recién exprimido en ayunas.
      • Pera: además de ser rica en fibras, la pera contiene pectina, una sustancia que regula los movimientos intestinales y la depuración del organismo. ¿Quieres saber más aún? Fortalece el sistema inmune y nos protege de la hipertensión arterial.
      • Higo: sus fantásticas propiedades nutricionales y medicinales son un poco desconocidas. Sin embargo, el higo es perfecto para combatir el estreñimiento. Sus efectos laxantes facilitan la evacuación. Al poder digerirse con facilidad protege al estómago y evita problemas como acidez o reflujo.
      • Frutos rojos: son antioxidantes y mejoran no solo el tránsito intestinal sino también la digestión. Entre ellas encontramos fresas, moras, arándanos y cerezas

En el caso de que las variaciones introducidas a nivel nutricional no hayan logrado el objetivo deseado, se puede recurrir al uso de laxantes como ayuda externa al problema de estreñimiento. No obstante los laxantes no deben ser empleados sin un consejo profesional previo del médico o farmacéutico. Una de las primeras medidas que toman las personas con estreñimiento es tomar algún tipo de laxante comercial. Sin embargo, esto no se recomienda ya que el organismo se puede hacer dependiente de los mismos y puede sufrir otros efectos secundarios.

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Los laxantes logran un aumento del bolo fecal (laxantes mecánicos) o facilitan el vaciado intestinal a través de distintos mecanismos. Los laxantes son siempre de uso puntual, una vez descartado que el origen del estreñimiento esté asociado a alguna patología grave. Además, no es conveniente que se usen más de siete días consecutivos pues el empleo constante de laxantes provoca una habituación a nivel intestinal, que a la larga ocasiona un problema muy superior de estreñimiento al que se pretendía corregir inicialmente.

Habla con tu medico si observas:
-Que el estreñimiento es algo nuevo o fuera de lo común.
-Cualquier cantidad de sangre en las heces.
– Que pierdes peso no estando a dieta.
– Que el estreñimiento dura más de 3 semanas.
– Si sientes algún dolor cada vez que defecas.

Esperamos que esta información te resulte útil y puedas disfrutar de una vida más cómoda y saludable.

Atracones: evita comer compulsivamente

El gran problema de muchas personas es que elijen lo que comen basados en como se sienten emocionalmente, no porque realmente coman lo que sus cuerpos necesitan.

No hay que dejar que las ansiedades, tristezas, depresiones e incluso alegrías controlen tu alimentación. Disfruta lo que comes sin perder el control.

Si en esos momentos de estrés y ansiedad lo único que puede calmar tu angustia es un gran pedazo de chocolate, un trozo de pastel o una bola de helado, eres parte de los millones de comedores emocionales que existen en el mundo.

Está demostrado que ciertos alimentos reducen la actividad en partes del cerebro relacionadas con el sentimiento de aflicción, a través de un mecanismo no identificado, indicando que existe una clara relación entre el estómago y el cerebro. Es decir, estos alimentos nos ayudarían a sentirnos “menos tristes”.

Cuando estamos tristes e incluso estresados sentimos ganas de comer, no necesariamente hambre: el apetito a diferencia del hambre, no surge como una necesidad a cubrir sino como una remembranza de emociones y sensaciones que evoca nuestra memoria gustativa. En ese momento algo dulce nos da una sensación de placer indescriptible, así que caemos en el círculo vicioso de comer “dulces” o cualquier carbohidrato simple cuando estamos tristes o cuando estamos ansiosos.

Lamentablemente esta “alegría” es momentánea, pues al poco tiempo te sientes decaído y hasta culpable, por la cantidad de alimentos que ingeriste. Los atracones de comida constituyen una herramienta de afrontamiento de las emociones desagradables para algunas personas. Por eso no es inusual que después de una jornada particularmente difícil recurramos a un helado tamaño XL o a un paquete de patatas fritas. La descarga de azúcar y grasas que nos brindan estos alimentos estimula la producción de serotonina, considerada como la hormona de la felicidad. Sin embargo, al cabo de un rato nuestros niveles de glucosa caen en picado, comenzamos a sentir hambre y la sensación placentera desaparece para dejarle paso a la frustración, la ansiedad o la depresión. Entonces nos vemos tentados a recurrir a la comida nuevamente y, lo que podía haber sido una recompensa puntual, se convierte en un comportamiento habitual: caemos en los atracones de comida. Los atracones de comida son episodios en los cuales se come de manera descontrolada mucho más de lo que realmente se necesita para saciar el hambre. De hecho, en algunos episodios se puede llegar a ingerir más de 5.000 calorías.

comida basura

A diferencia de la bulimia, las personas que presentan un trastorno por atracón no suelen provocarse el vómito ni recurren a laxantes por lo que a menudo ganan mucho peso, llegando a padecer obesidad.

Las manifestaciones del trastorno por atracón pueden dividirse en:

Síntomas conductuales:

  • Consumo de grandes cantidades de alimentos en muy poco tiempo, mucho más que lo que podría ingerir una persona promedio
  • Recurrir a los alimentos aunque no se tiene la sensación de hambre
  • Durante los episodios de atracón se come mucho más rápido de lo habitual.
  • Problemas del control de los impulsos
  • Incapacidad para controlar el impulso de consumir alimentos
  • Sensación de pérdida de control durante los episodios de atracón: la persona siente que no puede detenerse
  • La ingesta solo termina cuando la persona se siente mal físicamente, ya sea debido a la indigestión o las náuseas

Síntomas emocionales

  • Sensación de disgusto, fracaso y/o vergüenza después de cada episodio.
  • La persona se irrita con facilidad y a menudo está deprimida.
  • Estres que se mantiene durante largo periodo de tiempo.

Este comportamiento provoca a menudo daños en la autoestima e incluso se puede llegar a tener ideas suicidas o comportamientos autolesivos.

Además, la calidad de los alimentos que se ingieren durante estos episodios también deja mucho que desear, pues normalmente no se trata de apuestas sanas sino de comida basura. Esto aumenta las probabilidades de sufrir diabetes, hipertensión y problemas gastrointestinales.

Los atracones de comida se han asociado con la adicción, ya que se ha apreciado que muchas personas apuestan por alimentos ricos en azúcar, sal y grasas, ingredientes que actúan en nuestro cerebro como lo haría el alcohol o el tabaco. De hecho, cuando la persona come desmedidamente, cae en un círculo vicioso parecido al de la adicción: al comer se siente eufórico pero después se siente mal y se ve obligado a volver a comer para paliar esta sensación desagradable.

También se ha podido apreciar que los atracones de comida guardan una estrecha relación con las dietas restrictivas. No es inusual que una persona comience a comer compulsivamente después de haber seguido un régimen dietético demasiado estricto. Se piensa que cuando el cuerpo se somete a largos periodos de inanición, reacciona poniendo en marcha un nuevo patrón que le lleva a comer descontroladamente en cortos periodos de tiempo, con el objetivo de adquirir las reservas de energía que necesita. Por eso es usual que las personas se queden atrapadas en un ciclo de dietas estrictas y episodios de atracones.

Llegados a esta situación, ¿qué podemos hacer para evitar el comer desmedidamente? A continuación citamos algunas recomendaciones para evitar los atracones de comida:

  • Comprende la naturaleza del problema. Los atracones de comida esconden un problema en el plano emocional. Considera que la comida no solo tiene un valor nutricional sino también cultural y que algunas de tus creencias sobre los alimentos pueden provocar los atracones de comida.
  • Deja a un lado el perfeccionismo. Muchas personas suelen buscar en los alimentos la satisfacción que no han hallado a lo largo de su jornada, sobre todo cuando las cosas les han salido mal porque han puesto el listón demasiado alto.
  • Come a lo largo del día. A menudo los atracones son el resultado de haber pasado hambre durante el día. Por tanto, es importante que sigas una dieta saludable a lo largo de la jornada. Lo ideal es que comas siempre a la misma hora y no dejes pasar más de 4 horas entre una comida y otra.
  • Cuando aparezca la tentación, haz algo. Cuando tengas ganas de comer, implícate en alguna actividad que te resulte placentera y que te demande cierto grado de concentración. Así desviarás tu atención de la comida.
  • Espera. Cuando sientas necesidad de comer, espera. Ponte una meta, como por ejemplo, comer después de 15 minutos. Poco a poco, ve aumentando el lapso de tiempo entre el momento en que aparece la compulsión y tu acción para satisfacerla.
  • Compra alimentos sanos. No tengas a mano los alimentos que más te tientan. Cuando vayas a comprar, haz una lista de los alimentos saludables que necesitas y cíñete a ella.
  • Apuesta por vegetales crudos. El acto de masticar te ayudará a aliviar el estrés sin tener que consumir muchas calorías.
  • Aprende a descifrar las señales corporales. Concéntrate en las señales físicas que envía tu cuerpo, come con calma para que puedas disfrutar de cada bocado y notes cuando comienza la sensación de saciedad, que normalmente tarda unos 20 minutos en llegar al cerebro.

Como acabamos de decir, dentro de las posibles medidas que pueden ayudarnos para no comer descontroladamente es sin lugar a dudas evitar los ataques de hambre.

Algunas ideas para evitar esta peligrosa situación son las siguientes:

carbohidratos-complejos

  • Realizar un buen desayuno: desayuna con carbohidratos complejos y proteína pobres en grasa, y nunca te lo saltes ya que de hacerlo estarás toda la mañana con hambre y así contribuirás con el deseo de comer en exceso cuando decidas hacerlo.
  • Planifica tus comidas: de esta manera podrás tener a tu alcance alimentos saludables, que no boicoteen tu intención de terminar con los ataques de hambre.
  • Programar por anticipado una comida no habitual: si se va a realizar una comida más calórica de lo habitual, no consumirla en la noche, ya que el metabolismo basal disminuye, produciendo una baja del gasto energético. Además esta comida podría ser almacenada en forma de grasa en nuestro organismo.
  • Tener buenos hábitos: comer en un lugar tranquilo, sentado, sin distracción (TV, teléfono movil, ordenador…). Comer lento, ya que la señal de saciedad se demora aproximadamente 30 minutos en actuar a nivel cerebral
  • Bebe agua en abundancia
  • Incluye grasas en tu dieta: esto puede parecer contradictorio; sin embargo, es necesario que así sea. Solo tienes que tener en cuenta escoger grasas saludables como el aceite de oliva.
  • Lleva un diario: si llevas un registro día a día de cuáles son los instantes en que tienes más hambre o te dan los ataques de hambre, entonces podrás prever el comer antes en función de los mismos y así evitar atracones.
  • No bajar el consumo de calorías repentinamente: esto solo logrará ralentizar tu metabolismo y además tendrás más hambre, así que reduce las calorías que consumes de forma gradual.
  • Realizar entre 4 a 5 comidas diarias: de esta manera se mantienen estables los niveles de glicemia y se evitan episodios de hambre excesiva. Saltarse una de estas comidas  puede producir mucha ansiedad y hambre para la siguiente. El secreto está en que sean raciones abundantes pero de escasas calorías. Para hacerlo nada mejor que recurrir a ensaladas que incluyan brócoli y hojas verdes.
  • Evitar la monotonía: intenta variar la alimentación, probar preparaciones nuevas y atractivas tanto para el paladar como para la vista.
  • Evita alimentos dulces: si los ingieres, además de añadir alimentos poco saludables sentirás más hambre debido a su alto contenido en azúcar.
  • Come más proteínas: está demostrado que las proteinas producen mayor saciedad que los carbohidratos. Pollo, pavo, pescado o huevo genera mayor saciedad y permite llegar a la próxima comida con menos hambre.
  • Comenzar el almuerzo y  la cena con un abundante plato de verduras: incluir verduras crudas  y/o cocidas antes del plato principal nos ayuda a tener una mayor sensación de saciedad.
  • Descansar: no dormir las horas suficientes puede modificar los niveles de las hormonas encargadas de regular el hambre.
  • Antes de hacer ejercicio come hidratos de carbono complejos: lo ideal es hacerlo como máximo una hora antes de comenzar la actividad física; así cuando finalices no tendrás hambre o al menos será menos que la ansiedad que tenías habitualmente.
  • Dedicar tiempo a realizar actividad física: es fundamental elegir un ejercicio o deporte que resulte placentero, ya que se producen endorfinas que ayudan a disminuir la ansiedad.

¡Adiós al acné!

El acné es un proceso muy frecuente y, junto a la posibilidad de   producir molestias, ocasiona una evidente repercusión a la imagen físico y en la autoestima personal. El acné suele observarse  en adolescentes e individuos jóvenes aunque, en ocasiones, también puede presentarse en recién nacidos y adultos. La mayoría de las veces aparece en el rostro, el cuello, la espalda, el pecho y los hombros.

El acné es una enfermedad que afecta a los poros de la piel ó folículos pilo-sebáceos. en la que se produce una alteración del funcionamiento de los mismos.

No se conoce exactamente cuál es la causa del acné. Es probable que los cambios hormonales como los que ocurren en la adolescencia o en el embarazo, tengan alguna relación con su aparición. También hay que tener en cuenta el uso  de productos cosméticos no adecuados, la aplicación de cremas de corticoides y determinados medicamentos.

Existen muchos mitos acerca de las causas del acné. Con frecuencia se culpa al chocolate y las comidas grasas, pero en la mayoría de los casos hay pocas evidencias de que la comida tenga algún efecto sobre el acné. Otra creencia común es que la piel sucia puede favorecer el acné. El estrés no produce acné, pero puede empeorarlo.

Tipos de lesiones

En primer lugar, existe una oclusión del folículo pilo-sebáceo, lo que da lugar a una retención de la secreción sebácea. Es cuando aparecen los comedones abiertos y cerrados: las denominadas “espinillas negras” y “espinillas blancas”. Estas lesiones pueden desarrollar cambios inflamatorios con enrojecimiento y aparición de pus (“grano”).

En algunos casos graves de acné, pueden aparecer lesiones nodulares y quistes por debajo de la piel que pueden resolverse dejando cicatrices antiestéticas.

Tratamiento

El tratamiento del acné depende del tipo de lesiones que predomine. En cualquier caso será esencial mantener una limpieza frecuente (una o dos veces al día) con un jabón apropiado para pieles grasas.
También es importante no tocar ni “manipular” las lesiones ya que puede aumentar la inflamación y facilitar la aparición de cicatrices.
Si se utilizan habitualmente cremas hidratantes, protectores solares, maquillajes u otros productos cosméticos siempre deben usarse aquellos que no empeoren el acné. Pueden identificarse ya que suelen especificar que son “no comedogénicos” o   “libres de grasas (oil-free)”.

Con respecto a la dieta, parece ser que no existen pruebas concluyentes de que la alimentación pueda afectar el acné.

Si el médico lo considera necesario, aparte de la higiene puede recomendar aplicar algún tipo de tratamiento tanto tópico como oral. En algunos casos se puede recurrir a técnicas de Cirugía convencional o con láser para la extracción de lesiones quísticas que no se pueden resolver con tratamientos orales o bien para la corrección de cicatrices.

En El Boticario en casa queremos ayudarte a eliminar tus problemas de acné y te ofrecemos la promoción de Hyaséc en la que comprando dos productos para el cuidado del acné te regalamos el tercero:

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Arañas vasculares

Las telangiectasias o “arañas vasculares” son dilataciones de pequeños vasos sanguíneos en la superficie de la piel, que pueden aparecer en zonas como la cara o las piernas (tobillos, pantorrillas y muslos).

Generalmente su aparición se debe a factores genéticos, circulatorios y/o hábitos de vida incorrectos (mala alimentación, sedentarismo…). Así podemos decir que las principales causas por las que pueden aparecer son:

  • Factores genéticos: si alguno de los padres las ha tenidos, es más frecuente que aparezcan también en sus hijos.
  • Sedentarismo: la falta de ejercicio físico perjudica a la circulación sanguínea.
  • Embarazo: durante el embarazo, los niveles de hormonas sexuales femeninas aumentan considerablemente y esto favorece la aparición de telangiectasias.
  • Tratamiento con anticonceptivos orales: sobre todo en mujeres de mediana edad.
  • Tomar el sol: las radiaciones solares dañan de forma directa a las paredes de los pequeños vasos sanguíneos cutáneos.
  • Envejecimiento: con el paso de los años la circulación sanguínea es menos fluida, sobre todo en las piernas.
  • Consumir alcohol: se ha relacionado directamente con la aparición de arañas vasculares, tanto en hombres como en mujeres.
  • Enfermedades genéticas
  • Enfermedades cutáneas: algunas patologías de la piel se manifiestan con telangiectasias de mayor o menos tamaño.
Cuida la circulación de tus piernas

Cuida la circulación de tus piernas

Las arañas vasculares de la piel son completamente asintomáticas. Las personas que las tienen no se dan cuenta de ellas hasta que las ven y es raro que aparezcan dolor, picor, u otros síntomas. Cuando aparecen en la pierna pueden ir acompañadas de síntomas que indiquen insuficiencia venosa, como la hinchazón de los tobillos o la sensación de pesadez de piernas. Habrá que acudir al médico cuando las arañas vasculares sean muy numerosas, muy grandes, aparezcan a edades jóvenes, o afecten a zonas del cuerpo poco comunes como la mucosa oral o la esclerótica del ojo.

El tratamiento de las arañas vasculares no es imprescindible. A mucha gente no le importa tener alguna araña vascular pequeña en alguna zona del cuerpo, aunque otras personas prefieren eliminarlas por cuestiones estéticas. Pero si te decides a tratarlas, los tratamientos médicos que más se utilizan a día de hoy son, entre otros :
*Escleroterapia química: consiste en la inyección de un producto químico dentro de los pequeños vasos dilatados para que se obstruyan y así no se acumule sangre en su interior.
*Escleroterapia térmica: el objetivo de esta terapia es la misma que la escleroterapia química, es decir, trombosar los vasos sanguíneos dilatados para impedir que se llenen de sangre. En este caso se realiza mediante un láser que consigue quemar el vaso a través de la epidermis
*Microcirugía: otra forma de eliminar las telangiectasias es extirpándolas mediante una cirugía controlada mediante microscopio.
Cualquiera de estos tres tratamientos se pueden combinar entre sí, aumentando así su efectividad.
Una vez iniciado el cuadro podemos aliviarlo con diversas medidas como:

– Baños fríos en las piernas: es muy efectivo por las mañanas. Cuando te levantes y te duches, dedica unos 5 minutos a echarte agua fresca en tus piernas. Puedes incluso humedecer una toalla con agua fría y envolver tus piernas con ella. De ese modo aliviamos la inflamación de las arañas vasculares y nos ayuda también a tonificar la circulación y a empezar la mañana con una agradable sensación de alivio. Recomendable para todos los días.
– No olvidar los antioxidantes en nuestra dieta: ¿Qué tal si a partir de ahora nos tomamos cada día un buen jugo de naranja? Los antioxidantes son indispensables para mejorar nuestra circulación, para oxigenar nuestra sangre y mejorar nuestra tonicidad. No dejes de incluir en tu dieta limones, toronjas, fresas, frambuesas, tomates, kiwis…
– Dormir con las piernas elevadas: solo un poco. Basta con poner un cojín para tener las piernas ligeramente elevadas, de ese modo facilitamos su circulación y evitamos que las arañas vasculares aparezcan con más intensidad.

PREVENCION DE LAS ARAÑAS VASCULARES

A continuación os proponemos una serie de medidas que pueden limitar la aparición de arañas vasculares, aunque a veces sólo retrasan su aparición o evitan que lleguen a ser muy grandes:

  1. Realizar ejercicio físico: ya sea practicando un deporte o caminando al menos cinco horas a la semana. Esto favorece la circulación sanguínea e impide que la sangre se estanque dilatando los vasos sanguíneos.
  2. Controlar el peso corporal: la obesidad facilita la aparición de telangiectasias. El ejercicio físico y una dieta equilibrada ayudan a mantener un peso adecuado.
  3. No llevar ropa ajustada: al contrario de lo que podríamos razonar, las prendas muy ajustadas con el paso del tiempo debilitan las paredes de los vasos sanguíneos. Sólo hay que llevar medias de compresión cuando el médico las haya indicado para controlar la insuficiencia venosa.
  4. No consumir alcohol: las arañas vasculares se desarrollan con mucha más frecuencia en las personas que tienen un consumo de alcohol moderado, aunque sea puntual durante los fines de semana.
  5. Utilizar protección solar: no tomar el sol de 12 de la mañana a 4 de la tarde, ponerse crema solar del factor 50, e hidratar la piel después, evitan el envejecimiento prematuro de la piel, y la aparición de manchas o lesiones. Exponerse al sol sin protección solar es uno de los motivos por los que las arañas vasculares pueden aparecer con más frecuencia.